Por: Aldair Bautista Arteaga

La sociedad moderna enfrenta retos cada vez más grandes y complejos, los cuales, exigen un minucioso análisis acompañado de una ardua labor por parte de los gobiernos alrededor del mundo para satisfacer las necesidades de los gobernados. Alimentación, vivienda, infraestructura, servicios básicos, calidad de vida, son sólo algunos ejemplos de los problemas a los que se enfrentan las instituciones públicas.

Si bien es cierto que hace algunas décadas el estado de bienestar abrazó a la mayoría de los sectores sociales para dar solución a sus necesidades básicas, éste fue limitando su capacidad de acción y reduciendo su alcance debido al considerable aumento de la población, aunado a la falta de recursos para la ejecución de programas públicos, hecho que ha propiciado la búsqueda de nuevas formas para solucionar las problemáticas.

La co-creación de políticas públicas surge como una alternativa innovadora, en la cual, los ciudadanos ya no reciben los servicios o programas públicos como simples clientes, sino que ahora tienen una interacción dentro de los mismos, lo cual permite una toma de decisiones más abierta, que se traduce en mayor legitimidad, fortaleciendo así la gobernabilidad y la representatividad de las instituciones. Asimismo, es preciso mencionar que durante el proceso de co-creación de políticas públicas, cada actor aporta distintas variables dando como resultado una transformación social y generando un compromiso con el sector al que se pertenece.

En ese sentido, es de suma importancia que los gobiernos modernos sean incluyentes, que propicien e incentiven la participación ciudadana, de modo que su opinión, sea tomada en cuenta dentro de la agenda pública, ya que son ellos los principales afectados dentro de un problema público y por ende, poseen la experiencia y los conocimientos necesarios para dar una solución mejor planificada. De esta manera, con base en la co-participación de los ciudadanos respecto a la formación de las políticas públicas y el conocimiento del entorno que los rodea, es posible implementar mecanismos de respuesta efectivos, que atiendan el problema de raíz.

La participación ciudadana entonces, es primordial para mantener una buena cohesión social, ya que, además de identificar las necesidades de un territorio, coadyuva en la gestión de proyectos sobre una base compartida, mejorando no sólo el impacto de los programas, sino también la relación gobernante-gobernado. De ahí, la importancia de la innovación gubernamental; ante las crecientes exigencias de la globalización, es menester integrar ideas nuevas y creativas al espacio público.

Hoy día, los gobiernos deben ir más allá de los modelos de gestión tradicionales, dejar a un lado la relación clientelar y modernizar la prestación de servicios e implementación de políticas públicas, puesto que las formas de cooperación se encuentran en constante evolución. Observar al ciudadano como parte de la creación conjunta de políticas es algo que gran parte de las instituciones en México desconocen, sin embargo,  es posible que en poco tiempo se logre tener una mayor participación ciudadana en el ámbito de gobierno debido a las medidas de innovación que se irán adoptando a través de la búsqueda de respuestas para con la sociedad.

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