Histórica tarde en Anfield

Muy pocos equipos de futbol respetan severamente su pasado, a la vez que disfrutan su presente y proyectan un futuro incierto que quizá ninguno conozca. El Liverpool vive de este tipo de gestas, es su hábitat y lugar de gloria, es un equipo copero de gran tradición que nunca se achica, y hoy volvío a demostrarlo.

En 2005, el estadio Atürk de Estambul, vivió una noche épica de final de Champions que enfrentó al poderoso Milán dirigido por Carlo Anchelotti, en donde abundaban figuras como el capitán Maldini, la feroz delantera de Crespo y Shevchenko. También estaban Cafú, Nesta, Gattuso, Seedorf, Kaká y el arquitecto Andrea Pirlo. Nada más y nada menos eso, un equipo hecho para ganar este torneo. Al frente los héroes rojos dirigidos por Rafa Benítez contaron en sus filas a Dudek en el arco, los feroces Carrager e Hyypiä, un medio campo muy completo con el noruego Risse y los españoles Xabi Alonso y Luis García. Todos ellos con el histórico capitán y gran mariscal Steven Gerard, mención aparte, el corazón y alma de este equipo. Y adelante, el solitario Milan Baros. Al descanso, sin un gran esfuerzo, los rossoneri ganaban caminando el encuentro con goles de Maldini y doblete de Crespo, enfilando el partido a un mero trámite en el segundo lapso. Sin embargo, la rasmia roja vino desde su capitán y líder Gerard quien marcó a centro de Risse, a ello siguieron los goles de Smicer y un penal bien cobrado de Xabi Alonso, que puso las cosas en empate, llevando el partido al alargue en donde no se hicieron daño, pues ningún equipo se logró imponer. Empero, la gesta histórica ya iba tomando camino, pues la moral del Liverpool estaba a su máxima capacidad. En la tanda de penales, Dudek sentenció el juego al detener 3 penales y consumar una victoria que aún se recuerda por lo dramático del encuentro.

Por ello, el encuentro de hoy llamaba la atención, aunque fue muy diferente. El Liverpool buscaba otra vez una noche mítica frente al rival más duro de vencer, el favorito para ganar la competencia, un equipo que la semana pasada fue más contundente y, al menos, en el marcador lo había dejado pagando, pues contó con una noche de esas de magia que regularmente nos regala Messi, el mejor de todos al momento. Basta recordar el pedazo de gol que fue el tercero que nos brindó, una obra de arte.

Pese a esto, el Liverpool seguía creyendo y su campo es el sitio perfecto para ello, This is Anfield, es futbol en estado puro. Hace algunos años se buscó dar más comodidad a los jugadores locales remodelando los vestuarios, el gran capitán Steven Gerard se negó rotundamente, dijo que había que respetar los vestuarios de sus antecesores, ¡eso es respetar tu historia!

A expensas de que me critiquen por el comentario, este campo es una meca del futbol, donde de verdad sientes lo que es ser visitante. Por ahí de 2005, fui a una semifinal de la copa de UEFA en ese campo. Ahí vivimos un juego maravilloso donde el Atlético de Madrid empató 1-1 con los Reds. Créanlo, Anfield es mucho campo, cuando están por salir los equipos, el clásico canto YOU NEVER WALK ALONE, es gesto que se reconoce como patrimonio de este deporte. Tras escucharlo, como jugador local debes salir como león a comerte el campo. Y como visitante,  solo las mentes verdaderamente duras logran no achicarse y controlar el temblor de sus piernas.

El contexto del estadio debe sumarse al trabajo de un gran técnico como lo es Jürgen Klopp. No imagino lo que debe de ser una charla previa de este personaje en un partido como estos. La mejor decisión del Liverpool fue buscar a un profesional de carácter, quien desde la revolución que volcó en Alemania con el Doormund, ya veía otra dimensión del juego. No olvidar que llevó a este equipo hasta jugar una final de Champions, aunque la perdió y también perdió otra con el Madrid, pero ahí está su trabajo, ya tres finales de Champions. El Profe Klopp es la imagen de lo que necesita el futbol, él junto con Guardiola, Pochettino, Zidane y Simenone, han dado un vuelco a este deporte, para que creamos una vez más.

Del partido de hoy, ya todos lo vieron, el marcador de 4-0 será recordado mucho tiempo, el Barcelona nunca entendió la historia de este campo y de este equipo, por eso pagó su derrota. Por eso nos gusta el futbol, porque días como hoy nos regresan esa ilusión. Decía Claudio Palma ,comentarista chileno, al ganar su país la copa América: “yo no vibró con la ópera o con la danza o la música clásica, yo vibró como Usted, con el futbol”.

When you walk through a storm

Hold your head up high

And don’t be afraid of the dark

At the end of a storm

There’s a golden sky

And the sweet silver song of a lark

Walk on through the wind

Walk on through the rain

Though your dreams be tossed and blown

Walk on, walk on

With hope in your heart

And you’ll never walk alone

You’ll never walk alone….

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