El juego del cubilete es uno de lo más antiguos del mundo. Lograr dominarlo requiere al menos de una alta disposición para el fracaso. Lo mismo se han jugado propiedades, mujeres, hombres y destinos. El empleo de los dados era conocido en las edades más remotas: se cita en los Ring Veda y en La Ilíada. Heródoto menciona los dados entre los juegos de los lidios.

Escritores antiguos entre ellos Sófocles, atribuyen la invención del juego a los dados a Palamedes, un griego que lo enseñó a sus compatriotas durante el sitio de Troya, y se sabe que Pausanias ofreció en holocausto su invención en el altar del Templo de la Fortuna. Según Homero, los dados eran conocidos durante la guerra de Troya y recuerda que Patroclo mientras jugaba a los mismos, dio muerte al hijo de Anfidamas.

Pero todos estos datos no sirven para nada cuando uno decide ir a una barra a jugar con algún parroquiano de un bar o una cantina. El azar es algo que suele no ser muy halagueño en donde confluyen la felicidad y la derrota.

Entre los tiros que se pueden cantar en el juego, uno de los más complicados de lograr es el que se conoce como “Pachuca”, el tiro consiste en lograr que cada uno de los dados tenga una figura distinta, lográndose lo que en pókar se denomina escalera real ó flor imperial. He pensado en el término y su similitud con la arquitectura de la ciudad donde vivo. Y la verdad es que es un buen motivo para darnos cuenta que las malas decisiones para vestir a una ciudad son históricas. Sin embargo, no tengo cara para quejarme, máxime si siempre he dicho que las ciudades más bellas del mundo son Pachuca, Praga y París, en ese orden.

Hablar de la escalera real ó Pachuca cuando el año se está existinguiendo sería el equivalente a decir que en el 2015 existieron cinco momentos que, a pesar de su diversa índole y significación, representan para quien esto escribe una parte fundamental de la composición de un juego de 365 días.

El primer dado del año está representado por la reunión-junta en donde se conocieron y se marcó la pauta de lo que un par de meses después sería Planisferio.

El segundo dado del juego vino con la fiesta de Jessica Audriffed y Ulises Lozano organizada por DSCNTRL y Planisferio.

El tercero fue alcanzar a un unicornio para que todo se alienara y Los Planetas tocaran en el Pub La Rata Roja.

El cuarto dado nos alcanzó en la posada de Planisferio donde Soni Cerón fue la invitada de honor.

Y el quinto y último dado ha llegado con estas fechas, donde quienes hacemos posible este sitio iniciamos un proceso de reestructuración que el próximo año nos permitirá tener un festival de música, publicar algunos libros y seguir en el camino.

Porque como decía Mallarmé “un golpe de dados jamás abolirá el azar”.

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