En días pasados vimos invadido nuestro timeline de noticias y rumores sobre una nueva plataforma musical que retaba abiertamente a Spotify. La iniciativa estaba comandada por Jay Z y su séquito de amigos músicos y millonarios, quienes pretenden con Tidal dar batalla en el negocio de la música online.

Tidal promete a los melómanos alta fidelidad de audio, uno de sus highlights ante la competencia que no todos aprecian al escuchar música comprimida en bocinas de su computadora, dispositivo móvil o audífonos. También ofrece una opción por 9,99 dólares para los no tan exquisitos y que prefieran un sonido de calidad convencional.

Lo que Jay Z pretende es solucionar la crisis del modelo de negocio en la industria de la música donde el artista sólo recibe una pequeña parte de regalías, pues como todos sabemos, la muerte de los formatos físicos y la piratería afectan directamente a los artistas, quienes obtienen sus ganancias de presentaciones en vivo y mercancía vendida.

Por 19,99 dolares al mes, Tidal ofrece un servicio de 25 millones de canciones sin anuncios, 75.000 videos musicales, identificador de melodías, gestor de redes sociales y listas de reproducción compatibles con casi todos los sistemas operativos y dispositivos móviles, es decir, tendremos Spotify, YouTube y Shazam en uno solo con la posibilidad de compartir nuestro buen gusto en las demás redes sociales.

En el video promocional, Jay Z dice: «Si estos artistas han podido sentarse en una habitación juntos, el mundo puede cambiar. Y eso ha pasado hoy, es un día histórico».

Alicia Keys hizo las veces de maestra de ceremonias ante este dream team de la música internacional, y aseguró: «Nuestra meta es simple: queremos ofrecer un mejor servicio y una mejor experiencia tanto para artistas como para el público». 

Madonna, Rihanna, Beyoncé, Daft Punk, Alicia Keys, Calvin Harris, Jack White, Jason Aldean, Chris Martin, J. Cole, Win Butler and Régine Chassagne de Arcade Fire, Jay Z, Kanye West, Deadmau5, Nicki Minaj, Usher, entre otros, firmaron el manifiesto inicial de esta propuesta, muy criticada en redes sociales porque aprovechó las tácticas de activistas de Internet para lanzar su plataforma, cambiar avatares, utilizar hashtags (#TidalforAll), etcétera, en una estrategia que pretendía ser una buena causa pero todos sabemos que tiene fines comerciales.

En enero, Jay Z compró Tidal a la compañía sueca Aspiro por 56 millones de dólares y, desde entonces, ha estado dándole la vuelta para adaptarla a este modelo de negocio que se suma a un sector: el de la música en streaming que, según la Asociación de la Industria de Grabación de Estados Unidos, está valorada en 1.800 millones de dólares.

Según The New York Times, Spotify tiene ahora mismo 60 millones de usuarios en todo el mundo, de los cuales 15 millones pagan la suscripción y los otros utilizan el servicio gratuito con publicidad. Apple no se podía quedar atrás y también ofrecerá su servicio de música en streaming en algún punto de este mismo año.

La idea es buena, sin duda mientras existan más opciones la competencia va a mejorar y el consumidor podrá elegir el mejor servicio.

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