Lista de los álbumes favoritos de 2018 de Juan Carlos Hidalgo

El año que se va me lleva a reflexionar sobre el concepto de álbum y su permanencia.  El modelo social imperante parece no darle especial importancia a la perdurabilidad; la estrategia es que todo dure muy poco, aunado a la gran velocidad en que existimos y consumimos. Algo en el sentido de trascendencia de la música se va modificando. Es por ello que hay que sustentar y aquilatar bien esas obras de talla XL, que, dado su peso específico, sí habrán de impactar por largo tiempo y asentarse.

Por otro lado, celebremos todos que las mujeres inundan el panorama global de la música, y a ellas les asisten muchas de las obras más interesantes de este lote anual. Lo que es más, el discurso en pos de mayor libertad sexual e identitaria también permea en varios de los mejores álbumes.

Gran parte de la maquinaria industrial y la sociedad del espectáculo empujan fuerte hacia lo banal y vacuo, por fortuna hay trabajos destacadísimos que pelean a la contra y contienen fuertes y sólidas ideas que dan cuenta de diversas causas sociales y políticas; ¿quién dice que desde el hedonismo no puede venir una revolución ideológica? Repasemos pues esas importantes obras discográficas.

1.- Rosalía

El mal querer   

Sony

Profundo respeto y apasionamiento por la tradición flamenca y una gran visión para asimilar formas y recursos del presente que apuntan al futuro. La española está provocando un fenómeno que provoca feligresía y rencores. Posee una voz exquisita que pone por delante a la hora de realizar una mixtura con pop y trap en la que sobresale la producción de El Guincho.  En su segundo álbum se remonta a un libro del siglo XIII y lo asimila para contar el proceso de una relación de pareja. Se acerca con arrojo y mucho arte a varios palos flamencos y les inyecta un aire contemporáneo. Aquí se puede citar a Justin Timberlake, usar una pizca de autotune y sacar el máximo rédito de palmas y guitarras. Pensemos álbumes del tamaño de La leyenda del tiempo de Camarón y Omega de Enrique Morente y Lagartija Nick. ¡Aquí llega el relevo generacional para una veta ancestral! Una obra cumbre por donde se le analice. ¡Sublime!

2.- Kendrick Lamar e invitados

Black Panther: the álbum (music from and inspired by)

Aftermath

Por sí misma la película va mucho más allá de un simple filme de superhéroes al reflejar las tensiones raciales y políticas, pero el álbum creado a partir de ella es una verdadera maravilla alterna. Le dieron rienda suelta a Kendric Lammar para que creara su propio dream team y el desfile es inmenso: Schoolboy Q, 2 Chainz, Anderson.Paak, James Blake, Jay Rock, The Weeknd y Future, entre otros. No concibieron piezas menores sino trallazos de hip hop que emanan sonidos tribales, sonoridades africanas, electrónica densa, R&B mutante y mucho más. Posee un sentido de vanguardia tremendo y provoca un estallido estético que derrumba prenociones y escepticismos.

3.- Janelle Monáe

Dirty Computer

Bad Boy Records

En tiempos de represión y censura hay artistas que desean tocar diferentes puntos neurálgicos y la nativa de Atlanta encabeza su revolución personal a partir del gozo irrestricto del sexo y la defensa de la libertad. En tiempos de las canciones sueltas, he aquí un álbum para escuchar completo y que contiene un entramado futurista, junto a varias referencias de escritoras. Todo un estallido femenino que más que un manifiesto es un manual de uso. ¿Quién dice que el pop no puede ser complejo? Y para ello tira de hip hop mutante y elusivo R&B.  Disecciona el mundo, pero, aun así, su tercer álbum es lo más personal que ha hecho.

4.- David Byrne
American Utopia

Nonesuch Records

Existen artistas que siguen siendo necesarios, indispensables, y el escocés –hijo adoptivo de Nueva York- es uno de ellos. Y lo es sobre todo por su imaginación y capacidad de reinvención musical –odia estancarse-. En esta ocasión rozó la más alta calidad y nos hizo pensar en cómo sonarían Talking Heads de estar ahora activos. Aquí (14 años desde su último álbum) se plantea delante de la complejidad contemporánea sin fatalismos –así la quiere enfrentar-; sabe lo que quiere decir y por si fuera poco fraguó la música con el apoyo de Brian Eno y Daniel Lopatin (Oneohtrix Point Never).

5.- US Girls

In a Poem Unlimited

4AD

En lo musical se trata de un logrado vistazo al rock ochentero y la New Wave (sobre todo por el uso del saxofón), mientras que el discurso es un encendida declaratoria en contra de la violencia, el patriarcado, las guerras y así hasta llegar al machismo. Vaya que Meg Remy está fastidiada y volcó su furia en tremendas canciones. The Cosmic Range le han brindado el apoyo de una banda poderosa y superlativa que le vino perfecto. Combativo y sofisticado, transpira actualidad y certidumbre. El rock sigue haciendo la tarea.

6.- Jon Hopkins

Singularity

Domino

Apasionado de Ravel y Stravinsky y pianista clásico además, el inglés ocupa su quinto álbum para explorar su mente y el resultado va de una tensa electrónica –algo oscura- a momentos más calmos en los que llega a recurrir incluso un coro.  En ambos extremos, el efecto del disco es expansivo –la música se va yendo- y a la vez hay esa inquietud de recuperar lo singular. El músico es más narrativo que nunca, y, en verdad, sumerge al escucha en sus derivas e inquietudes existenciales.

7.- Beach House

     7

Sub Pop

Victoria Legrand y Alex Scally se propusieron derrumbar cualquier limitación autoimpuesta que afectara su proceso de composición -¡Tenían que renovarse!-.  Para apoyar el proceso llamaron a Sonic Boom (Spacemen 3,) que les ayudó a dilucidar los elementos que les caracterizan y los que podían agregar. Los de Baltimore conservan su capacidad evocadora, pero han desarrollado un halo de misterio que da todavía más pátina a sus canciones. Su estado de gracia se prolonga para nuestro total regocijo.

8.- Khruangbin
Con todo el mundo

Night Time Stories

De repente, el grupo texano se convirtió en el secreto más compartido entre los amantes de la música de calidad. De su lado tenían ese sonido retro que se mueve entre el funk, la psicodelia y el funk ralentizado. Se decantan por piezas prácticamente instrumentales atascadas de groove y con algún toquecillo étnico –canciones tituladas en español, nombre en tailandés-. Con su segundo álbum dan ganas de acelerar por carreteras pérdidas o de encontrarlos tocando en algún bar canalla. Sacan máximo rédito de ser un trío con sumo poder y personalidad.

9.- Against All Logic

2012-2017

Other People

Nicholas Jaar no se sabe estar quieto y, además, le encanta inventarse seudónimos y abordar estilos muy distintos. Aquí no hay nada de su exitoso proyecto Darkside, sino house, techno y soul discotequero –todo le sale finísimo-. Aquí no está su versión minimalista, todo lo contrario, es un disco rebosante en sampleos y programaciones aplicadas a la música de baile más contagiosa. Hasta el título es un guiño, pues la mayoría del material es inédito. No es usual que tal diversidad fluya con tanta maestría.

10.- Tirzah

Devotion

Domino

Son los jóvenes quienes cambian el flujo de la historia –en el arte es igual-.  Tirzah Mastin ofrece otra selfie posible acerca de ser y estar en la Inglaterra de nuestros días, y para ello se alía con Micachu –que es su comparsa perfecta-. Juntas hacen electrónica dowtempo que es el fondo ideal para una voz quebradiza y parsimoniosa. El proyecto tira del pop y el soul experimental y se deja ir sedoso y sinuoso. Un debut que marca tendencia y que es la bitácora de una generación.

11.- Kali Uchis

Isolation

Virgin

Cierto, nació en Colombia, pero creció en Estados Unidos, está chica saca el máximo rédito a tal combinación y su ambición le hace debutar en lo más alto tras dos mixtapes. Ella no quisiera ser la Kardashian si pudiera ser Kanye; esa lucidez le lleva a mezclar R&B, house, synth-pop, soul y pasajes latinos, y también a hacer temas con Damon Albarn, Bootsy Collins, Tyler the creator y Reykon. Tal vez sea trabajo de equipo, pero las decisiones dan el blanco. Ella hace que el eclecticismo millennial entregué notas sobresalientes.

12.- Aurora

Infections of a Different Kind (Step 1)

Glassnote Records

El segundo disco de la extraordinaria cantante noruega es un tratado sobre el dolor y la capacidad que tiene la gente para tomar decisiones y enfrentarlo.  Se decanta por el pop electrónico y ciertos beats minimalistas que le permitan hacer su magia vocal. Es una artista cuyo ascenso es superlativo debido a su capacidad interpretativa y claridad de ideas: nada de resignación, las víctimas también pueden volver para vengarse. Son temas para volar, pero con las uñas bien afiladas.

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