“Cuando veo lo que el deseo le hace a las personas;

lo que le ha hecho a este país,

 me alegra no participar de eso”

Varis – Game of Thrones

Al final pasó lo menos ocurrente, lo indeseable, lo que ninguno de nosotros quiere. Hace días entre amigos cercanos les venía contando que percibía un clima distinto en el ambiente político local, muy diferente que otros años, algo que debía analizarse con seriedad. Es cierto que durante una campaña electoral hay pasión, mucha tensión y alguna que otra injuria o mentada, pero poco más. Por ejemplo, quiero recordar que, durante el proceso electoral a gobernador en 2011, todo se resumió en una guerra de porras. Ese día, teniendo como escenario el Reloj monumental, los partidarios de Francisco Olvera y Xóchitl Gálvez tuvieron la mala fortuna de encontrarse en el mismo sitio. Y bueno, parecía que ganaría el grupo que gritara más fuerte, o aquel que tuviera mayor ingenio. Al final, el grito “ahí viene Paco Olvera, guarda tú cartera” decidió la divergencia y hasta ahí quedo el asunto, ambos contingentes fueron cada uno por su lado.

El hecho es que, esta vez las cosas están pasando a más, mucho más. En otro ejemplo, encontramos a aquellos desafortunados que despiertan temprano para ir a trabajar y se encuentran con la lamentable imagen de su auto con calcomanías o pintas de aerosol con una leyenda de “x” o “y” partido. Eso antes no pasaba quizá te echaban espuma que lo más que hace es mojarte. O bien recuerdo en el año 2000, todos son muy jóvenes, que hubo pinta de bardas en terrenos baldíos de la Plutarco y frente  al Panteón Municipal, en los mensajes se podía leer sin problema “Fox NO”, “Fox miente”, todo esto previo al día de la elección que ganó el discreto guanajuatense.  Pero todo quedaba ahí, no se dañaba directamente a un trabajador como cualquiera de nosotros.

Lo de ayer ya se venía viendo y todos fuimos ciegos o no quisimos ver más allá. Ya desde el debate al Distrito XIII por Pachuca, al terminar el ejercicio hubo cierta tensión entre dos grupos que disputan la candidatura. También lo ocurrido al final del debate al Senado por Hidalgo desarrollado en Tula, en donde termino agredido un candidato y también un compañero de medios de comunicación. Alguien dirá con simpleza que son hechos aislados. No lo son. Por ello mi aseveración de que, algunos grupos políticos del estado (no son todos hay gente muy decente buscando el voto) han polarizado el tejido social local. Y es bien fácil culpar al otro, sin ver que al final a todos nos repercute.

El día de ayer, desde temprano,  ya era de todos conocido que el evento de cierre en el estado del candidato puntero en las encuestas a la presidencia del país se desarrollaría en Plaza Juárez, en las redes sociales ya se leía la barbarie. Leí que la plaza olería mal por la gente que iría o bien que las panaderías aledañas agotarían el clásico bolillo por el apetito de los asistentes, nada más triste que esos comentarios, que ayudan a encender el escenario.

Por lo que sea, el evento se desarrolló quizá no como lo hubieran esperado. Un servidor pensó que sería con la misma magnitud que el grito del 15 de septiembre, estuvo lejano. Pero hubo gente, mucha y de muchas partes del Estado. Para quienes iban con ganas de ver al líder fue una fiesta, vi mucha ilusión en sus rostros y gritos, se vale porque creen una idea que al final piensan que es lo que más les conviene. El líder no decepcionó y con una retórica ya muy conocida y el amplio dominio del escenario ratifico su compromiso con sus seguidores. Antes de iniciar su discurso, algunos inconformes, aparentemente por la designación interna de candidaturas, protestaron la injerencia externa, pero el líder los apaciguo con mucha seriedad y humildad, advirtiendo que sospecharía que eran infiltrados y continuó. Empero, en el entremedio, unos 15 minutos después surgió lo inesperado y lo censurable, las imágenes de lo ocurrido ya son un tema viral.  El líder trataba de calmarlos, pero las ganas de destrozarse eran más grandes. Se calmaron las cosas para fortuna de las personas mayores, niños y mujeres que vivieron un instante de pánico. Buscar culpables o no, es lo de menos, esto es una llamada de atención general, a la sociedad local. Y es muy sencillo advertir que este no es el camino.

Por ello, ante la intolerancia, violencia, difamación, corrupción y el poco o nulo respeto a las diferencias en este momento electoral, llama la atención (para algunos romántica o simplista) la iniciativa “El día después”, creada por Diego Luna, Alejandro González Iñarritu, Alfonso Cuarón y Guillermo del Toro, entre otros. En gran medida, el proyecto que busca unir a la ciudadanía mexicana en época electoral. La forma de incorporación de “El día después” invita a firmar doce compromisos ciudadanos que propone:

  1. La paz y la intolerancia no son un sueño. Deben ser una realidad.
  2. No al racismo ni al clasismo. No a un país que excluya a las personas con discapacidad. Todas y todos somos iguales y así debemos tratarnos. El otro no es mi enemigo, es mi complemento.
  3. Ejerzo una actitud crítica hacia nuestros gobernantes, independientemente de mi afiliación política y la de ellos.
  4. La corrupción mata, violenta y divide. No la tolero y denuncio a quienes la practican.
  5. La pobreza es una forma de violencia. Me comprometo a ayudar a combatir la desigualdad en todas sus formas, en todos los espacios.
  6. Debo escuchar a los pueblos indígenas y asegurarme que sus decisiones y autonomías sean respetadas.
  7. La igualdad de género es una condición fundamental para una sociedad justa. Lucho por una igualdad social, económica y de oportunidades para las mujeres. Repruebo cualquier violencia en contra de ellas.
  8. Respeto la identidad de género y la orientación sexual de cada persona. Todas y todos debemos disfrutar de los mismos derechos.
  9. Me solidarizo con los migrantes indocumentados. Defiendo los derechos de mis pisanos del otro lado de la frontera de la misma forma que defiendo y acojo a aquellos que migran a México o a través de México.
  10. Apoyo la educación, la cultura, la ciencia y las artes como los pilares sobre los cuales se construya cualquier proyecto de país.
  11. Respeto al medio ambiente es el respeto a mí mismo.
  12. Defiendo la libertad de expresión en todas sus formas. La libertad es un derecho que construyo y que exijo


No estamos ante la panacea, faltan muchas cosas. Pero de lo que se trata es de concientizar, comunicar e invitar a la reflexión. Debemos entender que la confrontación no nos favorece, es necesario detener esta polarización para que no continúe, que veamos la intolerancia como algo cotidiano, que el lenguaje violento complique la comunicación y que se agote o censure la crítica. Algo que queda claro independientemente de las versiones y los colores, es que los hechos violentos de ayer fueron provocados por grupos internos de “x” o “y” partido y nunca por la manifestación auténtica de la sociedad. El ambiente hostil que estamos viviendo está alejando los valores democráticos que todos buscamos y es imperante no dejar que éste permee en el ánimo de la sociedad, que busca desesperadamente a alguien que la represente dentro del, de por sí, oscuro panorama político actual.

La iniciativa arranca con un video que busca crear un foro cada vez más grande donde las personas se puedan unir e involucrar. “El día después” puede configurarse como una herramienta para alcanzar paz en esta elección y este sexenio que se nos viene. Pero falta más.  (VALO TVB).

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