Una conversación con Alexandre Deniot, Director de MIDEM, desde Brasil

Durante este año el mercado musical más influyente de Francia decidió ampliar su área de influencia, detección de talento e interconexión de profesionales de la industria. Y para ello realizó eventos en Sudáfrica, Nigeria, Costa de Marfil y Congo; además de su tradicional cita anual de junio en Cannes (que arrancó en 1967).

MIDEM (Marché International du Disque et de l’Edition Musicale) ha entendido también la importancia de proyectar otras escenas y otras estéticas, por lo que ahora incursiona en el continente americano. Los días 26 y 27 de noviembre fueron elegidos para llevar a cabo un primer evento en Río de Janeiro.

A través de la Red de Periodistas Musicales de Iberoamérica (REDPEM) se dieron los contactos necesarios para que pudiera viajar hasta tierra carioca para dar cuenta de una programación que incluye paneles, conferencias y conciertos. En medio de ese maremágnum de ideas y artistas busqué la posibilidad de charlar con Alexandre Deniot, el director de la organización, y quien también es baterista. Se trata de un hombre que comprende la naturaleza del ecosistema musical y está involucrado a tiempo completo en amplificarlo.

MIDEM llegó a Latinoamérica y la siguiente conversación nos permite entrever los alcances de tan ambicioso proyecto.

Brasil es una gran potencia musical, pero no se encuentra muy conectado con el resto del continente; ¿cuál fue la razón principal para que fuera sede del primer MIDEM en América Latina?

¡Por esa razón misma! Hemos observado que existe un verdadero interés, tanto de la parte de Brasil, como de los otros países del continente, para conectarse más, para tratar que los artistas latinoamericanos puedan viajar y mostrar su música a través del continente y más allá. América del sur es la región que tiene la más fuerte progresión del streaming en el mundo, y eso se acompaña de una necesidad de más movilidad para los artistas, de mayor colaboración entre los profesionales a nivel regional; se trata de que la música pueda viajar realmente como lo hace gracias al streaming.

Brasil es el noveno mercado más importante del mundo, con un verdadero potencial de exportación e importación musical – que va del funk al reggaetón, rock y más –, así que a nosotros nos pareció consecuente basarnos en Brasil para crear una plataforma de conexión internacional, propiciando que parte de los profesionales latinoamericanos vinieran a Río y conocieran directamente a sus colegas brasileños.

¿Hay planes para llevarlo también a algún país en que se hable español?

Por ahora, nuestro plan es quedarnos en Brasil, ya que estamos extremadamente satisfechos de como resultó esta primera edición y queremos construir una presencia de largo plazo en Brasil, en donde nuestra relación con SEBRAE (Servicio Brasileño de Apoyo a las Micro y Pequeñas Empresas) y Estrombo (una gestoría) –nuestros apoyos estratégicos- es esencial.

Resulta interesante el concepto de música pan-latinoamericana que se manejó en algunos paneles. ¿Podría profundizar en el tema?

La verdad es que no me parece que haya un sonido pan-Latinoamericano, ya que cada país, cada región, tiene su propio color musical. Pero, hay algo que se muestra evidente cuando se observa Latinoamérica desde Francia, como yo he podido hacerlo; existe una diversidad increíble de géneros, que son el resultado de una mezcla increíble de influencias regionales e internacionales. Es raro encontrar tanta diversidad y riqueza (que también se observa en África) y eso es algo muy interesante.

Pensando globalmente, lo que a nosotros nos interesó de este concepto “pan-latino” es mirarlo a través del prisma del business: como se puede crear o reforzar una comunidad de artistas y profesionales de la música a través del continente y como en esta unidad y colaboración puede hacer crecer la industria musical y ayudar la internacionalización de la música latina.

¿Cuáles fueron los criterios que siguieron para conformar el programa de showcases?

Nuestro primer objetivo fue poner luz sobre artistas emergentes latinos que tienen potencial de exportación. También fue esencial presentar un line-up ecléctico, tanto en los estilos musicales como en las nacionalidades de los artistas y así subrayar la increíble diversidad y riqueza musical latinoamericana. Es por eso que, por un lado, nuestra colaboración con Estrombo fue esencial para programar artistas de Rio de Janeiro, presentando la creatividad de la ciudad, y al mismo tiempo decidimos incluir otras propuestas artísticas: del techno de la selva de los colombianos Mitú, al rock poderoso de Far From Alaska, pasando por el soul de la camerunesa Adang y el pop brasileño de Melim; se mostró un panorama interesante de la creación musical actual del continente – ¡y queremos que el año próximo la programación sea aún más diversa-!

¿Cuáles han sido los logros principales de haber llevado MIDEM al territorio africano? Y en ese sentido, ¿qué cabe esperar para América?

Ir a 4 países nos permitió estar en lo más cercano de la realidad, en el propio terreno, conocer a profesionales y comprender como MIDEM podía ser útil: crear una plataforma neutra y un tiempo de encuentro entre profesionales locales e internacionales.

Los mercados africanos de la música son obviamente diferentes de un país a otro, con oportunidades y retos específicos. A pesar de todo, comparten la necesidad de consolidar la estructura de la industria musical local, y de profesionalizar los artistas y los actores de la industria musical.

¿Qué tanto el público europeo está interesado en las propuestas latinoamericanas? ¿Hay un interés permanente o se trata de casos particulares?

El público europeo está, históricamente, muy interesado por la música latinoamericana. Mercados como España, Francia, Italia o Inglaterra, han sido bases de lanzamiento para artistas como Shakira, Ricky Martin, Daddy Yankee o Bomba Estereo en Europa, ya que tienen una gran diáspora latinoamericana, pero también son un público muy curioso y abierto a las propuestas musicales del mundo. Obviamente la música urbana latina – del reggaetón al trap – funciona muy bien en Europa desde “Bailando” y “Despacito”, pero también hay una escena más underground que se interesa en otros tipos de sonidos latinos. Por ejemplo, lo que suena fuerte ahora, especialmente en Francia, es la cumbia y todo el movimiento de fusión de sonidos folclóricos con música electrónica que viene de Colombia y Chile.

¿En el modelo existente del ecosistema musical, consideran ustedes que los emprendedores desempeñan una función clave para dar mayor dinámica a la industria?

Me parece que los emprendedores tienen un papel esencial en la industria musical de hoy y del futuro. Ellos son una de las fuerzas principales de la innovación en la música y queda claro que con la digitalización y la rápida evolución de los modelos de consumo de la música al nivel mundial, startups y emprendedores ayudan a los artistas a componer música, conectar con sus fans y a construir sus estrategias de desarrollo.

No hay que olvidar que compañías como Spotify, SoundCloud, Kickstarter o SongKick (quien fueron ganadores del Midemlab, nuestra competición de startups), revolucionaron la industria musical cada una en su manera, y siempre me emociona conocer a emprendedores y descubrir sus soluciones, ya que así se percibe cómo va a evolucionar nuestra industria. Como lo dijo muy justamente Adriana Restrepo (Codiscos/IFPI) durante su keynote: la innovación es primordial para construir un negocio sostenible.

Comentarios

Comentarios