Casi todo empezó con él. Casi.

El rock, el garage, el punk, el stoner, el prog, el heavy, el thrash, el surf, el pop y muchísimos estilos más, todo eso fue posible gracias a Papá, comercialmente conocido como Chuck Berry.

Existen muy pocas propuestas musicales que no estén inspiradas en él. Son tan raras, que hasta podríamos considerarlas objetos de estudio.

Papá es la piedra donde está construida esa armatoste llamada rock y que en los últimos tiempos se ha difuminado entre cumbia, bossa nova y dinero, mucho dinero.

Él es el tronco. Es el santo patrón de tus ídolos. Es la sombra que nos cubre cuando quema mucho la música chafa. Es el Dios Padre. El macho alfa del rock. Es el que empezó la fiesta, hace 61 años.

Papá inventó el rock and roll, o mejor dicho, su nombre es sinónimo de rock and roll. Papá no necesita premios, pues él es en sí mismo un premio para la humanidad. Papá reinventó la música, planteó las nuevas reglas, se divirtió como loco, fue artista de culto, estuvo preso varias veces y todavía vivió para reírse de todo, de todos. José Agustín lo definió como: “un perfecto cabrón”. Nik Cohn, como “el mejor rocker de todos los tiempos”. “Si intentaras darle al rock and roll otro nombre”, dice la frase célebre de John Lennon, “podría ser Chuck Berry”.

Y como buen padre también fue un hijoeputa. Pero hijueputa de a deveras, no como los petimetres que te venden en el Corona Capital o el Vive Latino. Chuck era de esas máquinas del mejor acero. Del que no se oxida. Era un motor antiguo, sí, pero con más empuje que decenas de músicos hodiernos. Su sonido les mostró el camino a bandas como Beatles, Rolling Stones, Kinks, Led Zeppelin, Bob Dylan, Bruce Springsteen, David Bowie, los hermanos Young y toda la demás recua.

Papá tenía 90 años de estar en la Tierra. Murió el 18 de marzo de 2017. Quizás, ahora, desde su galaxia de origen, le dé un chingo de risa al ver cómo su primogénito musical acabó prostituido, regenteado y rebajado. Tal vez se burle de los roqueritos actuales, depilados y veganos. Aunque lo más seguro es que el mundo entero le importe un rábano, ya que después de todo, él está más allá de todos nosotros. Si en este instante se acabara el planeta, una de sus canciones sería el único tema de rock que quedaría en el universo: Jhonny B. Goode, fue incluido en el disco de oro que lleva a bordo el Voyager I, que es el artefacto humano más lejos de la Tierra (hace 3 años que salió del Sistema Solar y se enfila hacia la nube de Oort).

A pesar de eso, Papá fue aleccionador. En su autobiografía explica: “Como todos saben, y yo creo que debe ser verdad, no hay nada nuevo bajo el sol. Así que no me culpen por ser el primero, sólo déjenlo durar.”

Papá había anunciado un nuevo disco después de 38 años de silencio (38 años de espera, ya tenemos algo que contarle a nuestros nietos). Aunque las expectativas de este material han subido como el dólar, yo no esperaba mucho. Papá no tiene que demostrar nada, pues él ya lo hizo todo.

Para recordar todo lo que hizo por la humanidad, podríamos compartir 90 momentos de su vida; 90 anécdotas de sus conciertos (cuentan la leyenda que estuvo en Monterrey); 90 testimonios de su legado; en vez de eso, comparto una selección personalísima de diez covers.

 

1.-Electric Light Orquesta- Roll Over Beethoven. Cuando era niño me gustaba poner los cassetes de encontraba en la casa. Una tarde, mientras escuchaba una cinta rotulada simplemente como “Música de los 70”, comenzó esta fabulosa versión, con cuerdas y sintes. La rebobiné (en ese tiempo era necesario esperar para regresar a una canción), una y otra vez. Me gustaba tomar la escoba a modo de guitarra y simular los riffs. Tenía 7 años. Jamás volví a ver del mismo modo una escoba.

 

2.- Jimi Hendrix-Jhonny B. Goode. Gracias al bendito Internet, quienes no somos contemporáneos de Hendrix, podemos “ver” y disfrutar de esta fabulosa versión (con todo y ejecución dental). Es revelador cómo una sencilla línea melódica de 12 compases toma otros caminos, gracias a las cinco cuerdas del zurdo mágico. Es revelador también cómo Hendrix admiraba a Papá Chuck.

 

3.- Bruce Springsteen-You never can tell. Este tema lo hemos cantado y bailado hasta la nausea, gracias a Pulp Fiction. Miles de chicas se han sentido Mia y los hombres simulamos a Vincent, mientras nos balanceamos de un lado a otro, atascadísimos. Esta versión super extendida de El Jefe, realizada en el Red Bull Arena, de Leipzig, Alemania, en julio de 2013, permite dimensionar el alcance melódico de Chuck, no importa que sea piano, sax, trombón o trompeta. Se escucha tan distinta y al mismo tiempo, tan tan familiar. Bruce, en sus inicios, tocó en una de las bandas que acompañó a Papá, por eso siente tan suya la canción.

 

4.-AC/DC-School Days. Todavía con Bon Scott y su voz de motosierra, los australianos coverearon este tema y lo hicieron como se debe: inmaculado, redondo. Tenían que hacerlo, pues la banda le debe mucho a Papá, vamos, hasta el pasito de Angus Young (sí, hasta eso nos enseñó Chuck).

 

5.- Hill, Barbata & Ethridge – The Promised Land. Un verdadero power trío del blues-eye-soul. Joel Scott Hill (de Canned Heat), Chris Ethridge (de los Flying Burrito Brothers) y Johnny Barbata (de los Turtles), grabaron un único y chingonsísimo álbum: L.A. Getaway (1972). Incluye este virtuoso cover de Papá, que es también uno de mis favoritos.

 

6.- Palomazo Informativo- Skabstencionista. Esta parodia política, basada en el pegadizo Johnny B. Goode, fue hecha por Fer Rivera Calderón en 2003. Sin embargo, su letra es tan atemporal, que 13 años después retrata fielmente el escenario electoral mexicano, donde parece que el abstencionismo reina y reinará por los siglos de los siglos. Algunas de sus frases son tan certeras, como ácidas: “a mí la democracia no me hace gracia, pues los candidatos son una desgracia”.

 

7.- The Beach Boys- School Days. Sin la música de Papá, Wilson y compañía solo habrían sido unos Zoé cualquiera: pretensiosos y sin gracia. Sin embargo, supieron aprovechar las enseñanzas y catalizaron el rock and roll hacia una nueva vena que los hizo legendarios.

 

8.-Elvis-Too Much Monkey Business. Dice la historia del rock que Papá fabricó la corona que Elvis lleva en la cabeza. La afirmación podría ir más lejos: no solo fabricó esta corona, también hizo cada una de las coronitas de hojalata que le pones a tu banda favorita. Además, nos enseñó a bailar, a ser cínicos, a ser atrevidos. Nos enseñó a roquear y con eso, con eso tenemos bastante. Esta versión es pegajosa y con tintes funk bien chiditos.

 

9.- Motorhead- Let it rock. Lemmy Kilmister tiene muchos covers de Papá. Pero de todos, esta versión es densa y grasosa, acorde a la línea de la banda. “Las canciones de Chuck Berry siempre te dicen algo”, dijo alguna vez. Y efecto. No podemos salir ilesos de esta potente versión.

 

10.-Marty McFly-Jhonny B. Goode. Este video (cuya interpretación corre a cargo de Mark Campbell, mientras que el solo final de guitarra, es obra de Tim May) es en sí mismo un breve relato de ciencia ficción, aunque la peli ya te la sabes de memoria. Marvin Barry le habla por teléfono a su primo Chuck para mostrarle a un tipo que está tocando una extraña canción en el escenario. “Este es el sonido que buscas”, le dice. Al final de un apoteósica versión de Jonnhy B. Goode, Marty (Michael J. Fox) se disculpa ante un atónito público al que advierte: “aún no están preparados para esto, pero sus hijos lo amarán”.

 

Buen viaje de vuelta a tu galaxia, Papá. No me queda más que agradecer a la vida por haber coincidido en esta era y en este planeta. Algún día habremos de encontrarnos. Algún día.

 

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