Por más que muchos intenten resistirse o negarse, la verdad es que vivimos en la era de la individualidad. Nos delata la forma en que nos comunicamos, el modo en que publicamos ideas, preocupaciones y reflexiones a través de nuestra red social de confianza. El mundo vive un proceso de individualización que, contrario a lo que dicta el estigma, pudiera no ser del todo negativo. Quizá Joselo Rangel, guitarrista de una de las bandas con mayor importancia mundial de toda Latinoamérica, sea uno de los personajes del rock mexicano que mejor entienda la importancia de exponer al individuo en colectividad. Joselo mantiene, desde hace algún tiempo una columna de opinión en el periódico Excélsior, tiene dos discos editados con su proyecto solista y publica sus cuentos en el blog «Textos mutantes». Signos de que tanto él como el resto de los integrantes de Café Tacvba, han sabido entender la forma en que las nuevas generaciones se acercan a sus referentes culturales.

Éstas y otras preocupaciones son las que nos compartió y que ahora reproducimos, además de hablar de «One Hit Wonder», el libro de cuentos que recién le publicó Almadía, y que se presenta este sábado 26 de septiembre en la Feria del Libro Infantil y Juvenil de Hidalgo.

Los integrantes de una banda de rock se mueven cada vez más libremente en proyectos personales y esto les da mayor libertad de expresar lo que son, cosa que sin duda enriquece el panorama. ¿Tú qué tanto te desdoblas en tu trabajo como escritor y qué tanto lo haces como guitarrista de Café Tacvba?

Nunca hago una diferencia entre mi trabajo como escritor y mi trabajo como músico. No es algo pensado, en realidad quien ha estado cerca de mí toda la vida y me conoce, sabe que siempre he sido exactamente esto. A lo mejor ser parte de una banda y ser tan expuesto, hace que la gente se haga una idea de muy básica de ti. Que piensen: pues él compone y toca la guitarra y es este tipo de Café Tacuba que ni siquiera tiene voz, o tiene una voz sólo desde dentro de la banda. Ser escritor me da la posibilidad de hablar y hablar desde el individuo. Yo creo que cada uno de nosotros tiene una personalidad distinta, algo que decir desde la persona. Una historia distinta que no podemos englobar dentro de una sociedad o un país o incluso un grupo de rock. A lo mejor si cada uno de los integrantes del grupo o de otros grupos escribieran, uno se daría cuenta de lo que son.

¿Es liberador escribir lejos de lo que implica Café Tacvba?

Sí, libero mucho del monstruo que es Café Tacvba en mi propio proceso escritural, hay veces que no me gusta que me den por hecho. De pronto llega gente que me dice: claro, tú eres Joselo, seguro piensas esto. Y yo digo: no espérenme, no me pongan encima esta botarga que se llama Café Tacvba, o este monstruo; es un monstruo hermoso, pero es muy grande, por eso para mí es muy importante hablar desde el individuo que muchas veces se contrapone con lo que piensan otros integrantes. Hay cosas o proyectos en los que digo: yo no. Y hay gente que me confunde, que me dice: oye a ver si nos puedes ayudar en esta causa y tal y yo digo: no, creo que te equivocaste de tacubo. Me cae el veinte y digo claro, me están confundiendo con otro integrante, no nada más con Rubén, que es la cara más presente, es el cantante, el que tienen la voz y dice cosas en los conciertos, pero todos nos hemos mutado en una persona distinta, no somos homogéneos mas que como banda. Aquí en mis cuentos hablo y respondo por mí y lo que escribo. Entonces yo creo que esto es lo que ahorita está pasando, hay gente que está viendo otra faceta mía. Sé que esa palabra es muy recurrente, pero yo creo que sí, es como otra cara de lo que yo soy, pero que siempre me ha acompañado. Soy alguien que le gustan las historias, que lee, que escribe. Antes de publicar ya había hecho algunos cuentos y amigos cercanos los leyeron. Entonces ahora solamente los estoy mostrando a un público más grande.

Es quizá lamentable el hecho de que en México existan pocos personajes ligados al rock o a la música, que encuentren en la literatura una forma de registrar el pulso de nuestros tiempos; los lugares a los que asistimos, la música que escuchamos y las palabras que usamos para comunicarnos. En tu libro destacan los cuentos que tienen que ver con esto. Si pudieras situarte dentro del mundo de las letras mexicanas, ¿con qué tipo de autores lo harías?

Uno de los escritores que yo leí de joven y que dije: ¡Esto es lo que quiero escribir!; es José Agustín. Y se me hacía muy raro que cuando leía a otros escritores y hablaban de sus influencias, nadie lo mencionaba, era como un personaje al que los otros escritores no admiraban, ni decían nada de él, a pesar de su grandeza. Entonces yo decía: ¿En dónde está el nuevo José Agustín? Por supuesto que quisiera acercarme a toda esta corriente, gente como Parmenides García Saldaña, después Villoro; aunque con él pasa distinto, a él si lo mencionan y reconocen su trabajo, lo toman como referencia. Me encantaría ponerme en esa línea, por eso la importancia de hacerlo en una editorial independiente como Almadía, que de algún modo me permite continuar con esa narrativa. Ser el tipo de escritores que se acercan a una literatura que quizá mucha gente no la considera como tal, pero que tiene una autenticidad que prefiero. Prefiero ser eso a que me clasifiquen como alguien al que no se le entienden lo que escribe. En términos internacionales, me gusta mucho lo que escribe Nick Hornby por ejemplo. Es un escritor con el que coincido y podría clasificarme ahí, pero una cosa es lo que yo diga y otra lo que diga la gente y la crítica. Ahora el libro está fuera y la gente podrá decir lo que quiera de él.

¿Cómo fue la selección de los cuentos?

«One Hit Wonder» es una selección que hizo el editor de Almadía, Guillermo Quijas, de los cuentos que están publicados en el blog «Textos Mutantes». Digamos que la columna vertebral de los cuentos, los que él vio más completos y más interesantes, con más onda digamos, son justamente los de música, entonces digamos que muchos son de rock y al rededor de eso hay otros temas que surgen. Él hizo la selección y el orden, que no es el orden cronológico en el que salieron, digamos que no representan al blog, sino que es un libro autónomo. Yo uso al blog para trabajar y mostrarlo al público tal cual, pero el libro sí tiene todo un trabajo editorial detrás.

¿Temerías ser un one hit wonder como escritor?

Siempre he pensado que este asunto de que tengas a alguien que quiera escucharte, leerte, ayuda mucho. Es una diferencia radical. He conocido muchas bandas que dicen: bueno, es que ya la banda no existe porque la gente no responde, por más que nosotros quisiéramos tocar, pues ya no van a los conciertos, no compran nuestro trabajo, entonces ya dejamos de tocar. Yo tengo la suerte de pertenecer a una banda que durante los 26 años que tenemos, la gente ha querido vernos. Poca o mucha, pero siempre hay gente. Pasa lo mismo con la escritura. Ahora veo un interés por lo que escribo y eso me da más ganas de escribir, de desarrollarme y tener este diálogo escritor-lector, seguro que ayuda. No voy a ser tan ingenuo para negarlo, es así. Pero yo espero que éste no sea un one hit wonder; aunque para serlo tendría que vender muchísimas copias y eso sería increíble no nada más para mí, sino para todos, la editorial, incluso el país. Si queremos entrar en este tema de que la gente lea, de incentivar la lectura, pues si mi libro puede aportar a eso qué mejor. Ya dirá alguien más que ojalá leyeran otra cosa, pero si es mi libro, por mí chingón.

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«One Hit Wonder» se presenta este sábado 26, a las 19:30 horas, como parte de las actividades de la Feria del Libro Infantil y Juvenil, Hidalgo 2015 en el Centro Cultural del Ferrocarril de Pachuca.

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