@R_U_D_O  

Por fin llegó el Mutek 2017 y con él varios cambios, desde la fecha, movimientos en el line up y el venue. Mucha gente se quejó que por qué hasta Tlalnepantla, yo sólo me puse triste porqué ya no vino Actress ni Rødhåd, pero el cartel seguía buenísimo.

Lo que más me gusta de Mutek es que puedes ir solo por dos o tres actos pero terminas impresionado por más, este es el tercer año consecutivo que voy y no fue la excepción.

Casualmente llegamos muy temprano por los pases de prensa y porqué creíamos que estaba lejísimos, nos íbamos a perder en el EdoMex o alguna cosa extraña, entonces nos prevenimos. También llegamos sobrios que, en lo personal fue de las cosas que mejor me pudieron pasar porqué así si puedes disfrutar de todas las demás atracciones con las que cuenta el festival aparte de los actos.

El primero acto que vi fue Camila Fuchs (MX/DE) un grupo que aventaba texturas experimentales combiando con los visuales en la Sala B, sonaban bien pero no me atraparon de repente me desesperó un poco.

Seguía mi segundo acto favorito de la noche: Telefon Tel Aviv en la Sala A y con una buena convocatoria ya de asistentes nos puso a volar entre ritmos lentos que se dispersaban y después se juntaban para acelerar todo, aunque técnicamente no tocó tanto tiempo el set, se me hizo ad hoc y bastante bueno para empezar el Nocturno 2,  Eustis lo hizo perfecto y jamás podría decepcionar.

Exploramos la Sala C, la más pequeña y es ahí en donde mencionaba que encuentras cosas que te sorprenden, LCC (ES) es un dueto de chicas españolas que navegan entre el ambient, la nostalgia y fuertes visuales, que en esta ocasión fueron los que más que atraparon y a pesar de que no vinieron las dos, tuvieron que sustituir a Ana con otro vato pero sonó y se vio bastante bien.

Ya pasada la media noche con más sustancias encima y con la emoción de encontrar a varios  amigos, incluso que solo llego a ver en este festival, nos fuimos a la Sala B en donde estaba el veterano Thomas Fehlmann (DE) (1/2 de The Orb) quién demostró con una técnica impecable porqué lleva tantos años experimentando con sonidos y meterte en ambientes un tanto complejos, no acabé de verlo completo porqué me generó cierta ansiedad, pero estuvo bueno.

Por fin llegó la hora, era tiempo de que saliera Tom Jenkison aka SQUAREPUSHER, una las pocas figuras que recuerdo que en los 90´s y 2000´s me marcó muy cabrón, era la primera vez que podía verlo y sabía que eso iba a ser una explosión de muchas emociones, sólo puedo describir el show como agresivo y poderoso, sublime. Creo que Tom es de los pocos artistas que en vivo te pueden dejar sin palabras ni emociones, no sé a donde se van pero te deja una sensación extraña, agradable. Ya todos con tanta adrenalina y taquicardia, sentimos que el show duró muy poco pero fue bastante intenso. Valió la pena todo, ya lo demás no me importaba, inclusive regresar antes de que todo acabara todo trabado a medio set de Dark Sky.

Mi Mutek favorito hasta ahora, desde la logística, las activaciones, la comida, el alcohol y la gente. Nos vino bien sacarnos de nuestra zona de confort, fue un cambio bueno.

Long Live Mutek Mx.

X @Noizedealer

Cada año el Mutek Mx es una aventura disfrutable y divertida, el camino se hizo corto gracias al cotorreo que manejaron mis amigos, nos han tocado varios casos críticos en cada edición pero siempre terminamos bailando ya entrada la noche. Esta vez llegamos desde temprano a cenar las delicias de  la Tacomotora Tizne, el must: “Pork Belly”: tacos de tocineta de cerdo ahumado, puré de ajo confitado, rábano encurtido y chile serrano,  por supuesto como buenos pachuqueños le entramos a las empanadas de Empanaderia, de donde venimos les llamamos pastes, pero estos son un tanto más exóticos, hay de carne, espinacas, tocino, la mayoría acompañadas de queso y recién hechas, cuidado porque al primer mordisco puedes quemarte. Con el estómago lleno y las bebidas haciendo efecto nos dispusimos a disfrutar de la música y visuales de los que Rudo habla arriba, el lugar estaba inteligentemente distribuido, el audio y la logística como siempre muy bien.

Todos íbamos a ver a Squarepusher, quien a pesar de que sólo venía con un set de máquinas, echamos de menos el bajo, derritió nuestras neuronas, oídos y retinas a su antojo. No hay palabras para describir su show. ¡Tienes que vivirlo! También disfrutamos mucho de los demás actos que nos íbamos encontrando, la producción, las activaciones, instalaciones de arte, barras y foodtrucks en suma ofrecen una gran experiencia sensorial llena de tecnología y arte a parte de la música, eso sumado a muchos amigos hicieron de esta edición una experiencia cálida a pesar del frío imperante en La Fábrica, nos hizo sentir como si estuviéramos en un rave de los noventas, Mutek Mx logró convertir al Estado de México en el nuevo Berlín por un par de noches. Nos vemos el próximo año.

 

 

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