Durante la semana de la moda de la alta costura en París, muchas personas esperan ver cuál es el paso que sigue para la disciplina #1 dentro de esta industria. Solo lo logra un selecto grupo de diseñadores y casas de moda que se encuentran en el pináculo de la Fédération de la Haute Couture et de la Mode.

Hace unos días, Maison Margiela dio cátedra con toques que provocan a tomar el tema del control que tiene la tecnología sobre nosotros hoy en día. Capas de tul, látex, neopreno, visores vr  (virtual reality) y selfie sticks que van de los brazos / piernas de algunas de las 32 modelos seleccionadas por Shaun Beyen y estilizadas por Lexy Roche para celebrar uno de los momentos más polémicos del año.

John Galliano habla de su exploración continua, de proponer la idea de un nuevo glamour y cómo a través del corte y la superposición de capas y volumen, se crea lo que ahora la Maison llama “Nomadic Glamour”, un nombre tan obvio como el uso de los elementos ya mencionados. Evocando su controvertida colección Clochard para Christian Dior Spring 2002, Galliano continúa encontrando inspiración en personas marginadas que “no quieren vivir dentro de los límites de la sociedad” y que se visten en capas con “sus posesiones más preciadas”.

La intervención del nuevo diseño de las icónicas botas “TabiMartin Margiela introdujo en 1989 ahora estilizados tacones con plataforma, fueron los rasgos más comentados durante la presentación en la oficina central de la firma. Un acierto muy bueno en la era de Galliano después de 3 años y 25 colecciones bajo su manga, el labor del Gibraltar en la Maison sigue dando grandes sonrisas al corporativo OTB.

El paso de la Haute Couture no solo se vio durante su presentación para su línea femenina y bajo palabras del mismo John: “”Es la forma más alta de corte y confección, pero para hombres… Espero que defina una nueva sensualidad, una nueva sexualidad ” dando por un hecho que el show para S/S 2019 para menswear en el que el género ha quedado atrás para cualquier aspecto que involucre la moda, ha destacado el arte y un todo en general. Hoy somos uno mismo, una persona, no hay etiquetas ni reglas que establezcan el uso de alguna indumentaria. Los años 80’s con un mix lleno de Couture se vieron reflejados en los 34 looks que fueron integrados a una colección que celebra la inclusión, el no género y los detalles que se generan detrás de una idea.

¿La pieza más celebrada? Un corset negro que con ciertos guiños nos remite a sus tiempos en Dior, cuando la corsetería era uno de los elementos más utilizados en su trabajo y que hasta la actualidad en Margiela, ha tenido un papel importante pero con una visión hacia la deconstrucción, clave principal de la Maison. Cada idea, cada corte y cada capa de tela nos da la sensación de que esto que vemos, es el futuro.

 

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