Tuvimos la oportunidad de atestiguar en vivo a Los Planetas, una banda que representa a toda una generación del indie primigenio en español, está claro que no todos los conocen, no todos son fans, no ha todos les gustan, ni debería ser así, lo cierto es que un rumor de que una banda de proporciones históricas que todavía está en activo toque en nuestra ciudad resulta curioso e inverosímil para algunos. 

Mi primer acercamiento a Los Planetas fue en la secundaria, cuando adquirí un lote de discos a un amigo, heredado de su hermano mayor, entre discos de Sepultura, Pearl Jam y Slayer, venía el Super 8 de Los Planetas, editado en México por Discos Culebra, ahí venía incluida «Qué puedo hacer», una canción que terminaron odiando y que nunca tocan en vivo. Con «De viaje” que se convirtió en mi canción favorita desde entonces, no había escuchado hasta el momento a ninguna banda en español con tantas guitarras sobrecargadas de distorsión y una voz que apenas y se entendía, parecidas a otras bandas que me gustaban en ese momento, The Pixies y obviamente Nirvana, las cuales me orillaron a ahorrar y comprar ese aparato anaranjado llamado DS-1 de Boss.

He visto a los Planetas en cuatro ocasiones, la primera fue la más desafortunada en el Vive Latino 2007 tocaban justo antes de Los Babasónicos y durante toda su actuación fueron interrumpidos por gritos y vasos voladores, la segunda fue estupenda, un domingo de cruda y después de comer los chiles en nogada más deliciosos que haya probado cortesía de Marco Mejía y Juan Carlos Hidalgo, con quién he vivido tres de cuatro conciertos de Los Planetas, llegamos a un Club Imperial donde la fila de fans rodeaban una cuadra, la emoción se sentía en el aire y cuando tomaron el escenario la respuesta fue fenomenal, la voz de la gente se escuchaba más que todo el equipo de sonido, ellos daban todo en el escenario, especialmente Erick que desde su batería dirigía a esta orquesta sideral en un concierto de más de dos horas consintiendo a los fans con todos los hits juntos. Al final pudimos conocerlos y convivir un poco en la parte de arriba, estaban muy contentos y eran muy sencillos.  En el 2014, un jueves, regresamos al Vive Latino al atardecer y con poca gente tuvimos la oportunidad e vivir 40 minutos de su directo, celebrando el vigésimo aniversario de su álbum debut Super 8, cantando a todo pulmón sus himnos en un escenario grande y con un muy buen audio.

Llegamos al  fin de semana pasado, cuando todos los astros se alinearon, después de un intento fallido el año pasado,  se cumplía una deuda con la música, Los Planetas en directo celebrando el sexto aniversario del Pub Rata Roja, después de un juego de billar y un soundcheck extensivo, tomaron el escenario entre curiosos y fans de hueso colorado que los habían visto tres veces en una misma semana y habían viajado un jueves para verlos en Pachuca, privilegiados que disfrutamos de un concierto intimo de una banda que ha tocado como headliner en los festivales más importantes de su país, Primavera Sound, Benicassim, en esa noche pudimos disfrutar del feedback de sus guitarras en la cara, la batería apoteósica de Erick y sobre todo esas letras de J tan personales y universales a la vez, obsesiones y emociones intensas, himnos generacionales guardados en nuestros recuerdos que forman parte de nuestra vida y la de mucha gente.

Tal vez fue la primera vez que muchos los escucharon, o la primera vez que supieron de la existencia de esta banda de culto, esperemos que les pique la curiosidad y hacemos una invitación extensiva para sumergirse en su universo que ha servido de inspiración para muchas otras bandas más que nos encantan: Los Punsetes, El Columpio Asesino, Triángulo de Amor Bizarro, La Habitación Roja, Lori Meyers entre otras. Pachuca no se ha destacado por ser muy activa en cuanto a conciertos, pero existen chispazos como este que estamos seguros alimentarán el mito y la historia de una ciudad en la que aparentemente nunca pasa nada y ocurre todo. 

Comentarios

Comentarios