Se terminó el 2016, un año complicado para la música debido a la pérdida de grandes artistas y personas ligadas a la industria musical. Es fácil recordar a David Bowie, Leonard Cohen o Prince, pero también dejaron el mundo este año personas como Glenn Frey (The Eagles), Paul Kantner (Jefferson Airplane), Maurice White (Earth, Wind & Fire), George Martin (productor), Keith Emerson (Emerson, Like and Palmer), Matt Roberts (3 Doors Down), Pete Burns (Dead or Alive), en especial en México sentimos la partida de Betsy Pecanins y Juan Gabriel; y hace algunas horas, George Michael. Este año será recordado por el fin de épocas.

2016 fue un buen año para la creación musical. El rock tuvo buenos regresos y el hip hop volvió a tener un gran año gracias a buenos discos. 2016 también nos enseñó que se puede hacer un pop inteligente y sofisticado, sobre todo cuando se le mezcla con el R&B. Estos géneros cada vez se hacen con más calidad y consiguen acercar a mucha gente que antes no ponía mucho interés en ellos.

La lista que verán a continuación es una encuesta de encuestas. El ejercicio trata de tomar las listas de lo mejor del año de los periodistas musicales y las publicaciones especializadas en música que me gusta leer a fin de saber cuáles son los discos que más menciones tuvieron. Es un ejercicio que hago cada año básicamente por dos razones: la primera es para saber cuáles fueron los discos del año en mi entorno y la segunda es para poder escuchar discos que me perdí durante el año. En estos tiempos donde la tecnología te acerca todo y en donde cada año salen muchos discos es muy difícil poder seguir el ritmo.

Sin más, aquí están los mejores discos del 2016:

  1. Blackstar / David Bowie

Blackstar no ha entrado a las listas de lo mejor del año para hacerle un homenaje a uno de los grandes artistas en la historia de la música moderna. Blackstar es en sí mismo un gran disco. Bowie en este disco nos muestra su gusto por la experimentación y por la ejecución complicada y perfecta. Canciones fuera de la estructura normal de una canción, canciones largas pero nunca monótonas, potencia y finura cuando se necesitan, ritmos complicados en la batería, la creación de la atmósfera perfecta para la letra, el uso de elementos de jazz, el hacer que el magnífico sonido del saxofón envuelva la canción y nos deje con la boca abierta. Eso y más es Blackstar. Mucho se ha hablado del mensaje y de las letras, no me voy a meter en eso ahora, a mí todavía me duele su partida.

 

 

  1. Blonde / Frank Ocean

Gratamente sorprendido quedé con este disco. Un disco de R&B hecho con mucho cuidado, con sonidos muy bien trabajados que crean una atmósfera íntima. Es sutil, es tranquilo, es agradable. El nivel vocal de Ocean en verdad emociona. No es un disco que tenga canciones movidas, es un disco que bien se puede escuchar en una tarde de lluvia, de principio a fin, de preferencia, sin desentonar. Para tener una idea del nivel del disco hay que ir a la lista de colaboradores y productores: Beyoncé, Jamie xx, Pharell Williams, Jonny Greenwood, James Blake, Kendrick Lamar y Tyler, The Creator. Desde ahí hay que fijar las expectativas.

  1. A Seat At The Table / Solange

Qué año tuvieron las hermanas Knowles, tanto Beyoncé como Solange lograron que sus respectivos discos entraran en varias listas de lo mejor del año. Pop fino e inteligente es el que ha hecho Solange con A Seat At The Table. Un disco donde la cantante muestra su posición respecto a varios temas sociales y políticos. La música es de llamar la atención, se mueve entre el pop, el R&B y el soul con arreglos de primer nivel.

  1. A Moon Shape Pool / Radiohead

A Moon Shape Pool es su noveno álbum de estudio. En él, Tom Yorke hace catarsis después de haberse separado de Rachel Owen, su pareja por 23 años y quien acaba de fallecer de cáncer. Yorke en A Moon Shape Pool, entre otras cosas, nos cuenta cómo los amores se acaban y cómo hay que vivir con eso y seguir adelante mientras que Jonny Greenwood envuelve a estas letras con una música preciosa. ¿Qué Radiohead suena a lo mismo? No, definitivamentre no, de hecho suena mejor que hace 15 años. Sólo es cuestión de quitarse prejuicios para disfrutar de esas maravillosas texturas, de sus guitarras acústicas, de la orquestación, de su sonido análogo, de sus pianos y de sus tonos graves. De su música compleja pero bella.

  1. Hopelessness / ANHONI

Quien antes era conocido como Antony Hegarty se ha unido a Hudson Mohawke y Oneohtrix Point Never para crear uno de los discos más tristes y pesimistas de este año. Pero la genialidad del álbum, para mí, no está en la lírica, tal vez tampoco está en la gran voz que tiene Anhoni. Lo genial de Hopelessness está en que han podido hacer una mezcla extraordinaria entre la música y la letra. Han podido acompañar a letras realmente tristes con armonías y sonidos que hacen olvidar que se está hablando de desastre. Mis respetos.

  1. Lemonade / Beyoncé

Una sorpresa para mí. Beyoncé este año ha hecho un muy buen disco y eso ha sido reconocido alrededor del mundo. Grandes nombres como el de Jack White, James Blake, Kendrick Lamar o Diplo han participado de una u otra forma en este álbum. Lemonade es otro de esos casos en que un artista herido de amor saca uno de sus mejores trabajos. Lo único que se le podría reclamar de este disco a Beyoncé es que no estuvo al alcance de mucha gente en las plataformas digitales, para mí un error en esta época.

 

  1. Coloring Book / Chance The Rapper

Un buen disco de rap. Aunque al decir que es sólo un disco de rap en realidad no se le está haciendo justicia. En él hay rap, hay hip hop, hay trap, hay música electrónica, hay pop, hay góspel. Es un disco en donde Chance The Rapper muestra una gran capacidad para hacer letras, para jugar con las palabras y darles ritmo. Un disco musicalmente complejo, arropado de personajes importantes como Kanye West, Lil Wayne y Young Thug, por nombrar sólo algunos. En realidad es un disco alegre, cosa rara en el género.

  1. My Woman / Angel Olsen

Una gran voz es lo primero que uno aprecia al empezar a escuchar My Woman, el tercer disco de estudio de la originaria de St. Louis, Missouri. Lo segundo es energía, rock, guitarras eléctricas y gritos que al oído son agradables. Pero esto sólo es una parte del disco porque hay otra todavía más encantadora, una en donde nos muestra cómo se debe de interpretar una balada y de cómo pueden llegar a ser energéticas. Se van a enamorar de su voz.

  1. 22, A Million / Bon Iver

Un disco que no es fácil de escuchar, desde el nombre de las canciones Bon Iver nos avisa que será un disco muy experimental y con elementos electrónicos, un disco que podríamos llamar futurista, si es que a alguien todavía le puede sorprender el término en un mundo que se mueve a grandes velocidades. Pero es un disco que vale la pena escuchar porque es bello y cuando hay belleza, ésta siempre envuelve. Un disco nostálgico y sereno para estos tiempos tan frenéticos.

10- You Want It Darker / Leonard Cohen

Leonard Cohen murió este año, pero antes de irse nos dejó un extraordinario álbum. Un disco con arreglos encantadores de piano y grandes momentos de instrumentos de cuerda, además de una producción impecable, su hijo Adam Cohen, el culpable. Un disco que nos muestra al Leonard Cohen existencial y romántico. Al final de su vida seguía creyendo en la fuerza del amor como se puede apreciar en “If I Didn’t Have Your Love”, que es una gran balada en donde nos habla de cómo hubiese sido su vida si no se hubiese enamorado.

Aquí una playlist con canciones de todos los discos:

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