El fotógrafo Arturo Islas (Tulancingo, 1983) nos lleva a través de esta serie de imágenes a revivir los últimos momentos de «tranquilidad» para 150 familias, que en 2009 vivían en condiciones infrahumanas a consecuencia de la disputa de diferentes organizaciones campesinas por un predio que habitaban, detrás del Cereso de la capital hidalguense.

Retratos crudos, paisajes sórdidos, tensa calma. Éste también es el panorama de Pachuca: un horizonte perdido entre la desigualdad y la indiferencia de un gobierno ciego. Pero ante de la desolación, el fotógrafo explora, también, las sonrisas,  el compañerismo y la solidaridad. la mutua compañía de aquellos que construyen un futuro entre llantas viejas, perros callejeros y blocks sobrepuestos.

A los pocos días de la realización de este proyecto, los vecinos fueron desalojados por  la policía municipal y estatal,  sus viviendas cayeron demolidas.

 

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