Por J. M. Servín

Como los simpatizantes de la Cuarta Transformación y mis miles de lectores en todo el mundo estaban al pendiente de mi lista de libros del año, aquí les va. Aclaro: es de lo que leí, lo que me interesó y pude adquirir con mi presupuesto de pueblo bueno para nada. Tampoco es tanto y además me tiene sin cuidado las novedades, sobre todo de novela nacional, que suelen ser una tomada de pelo para inflar prestigios. Además, tuve que leer un chingo de manuscritos de futuras glorias literarias (prescindibles) por motivos financieros. Aunque no lo crean, este ejercicio de dictaminación da una idea muy clara de por dónde andan las inquietudes e intereses de los escritores en gestación o en putrefacción. Sólo incluyo una novela publicada en este 2018. Que la posteridad ponga a cada quien en su lugar, yo me quedo con mis clásicos y leo lo que se me pega la gana. En algo coincidiremos ustedes y yo.

1.- Texas, I love you, René Morales Hernández.  Singular poemario cuyo tema son las ejecuciones de latinoamericanos por el sistema penal del estado de Texas. Sin sentimentalismos ni activismos de ocasión, poesía patibularia intensa que deja la duda de qué lado de la jeringa está el asesino.  “la manteca del mundo, la reina, la chiva/ qué mierda importa cómo se llame/ lo importante es meterte todo tu dinero por las venas”.

Anónima Editores.

 

2.- Antigua sabiduría gonzo, Hunter Thompson. De la A la Z del ícono del periodismo y la contracultura, Hunter S. Thompson. Opiniones y reflexiones alocadas pero lúcidas de un escritor legendario de primer nivel que hasta hace muy poco llamó la atención en México, donde si no te arropa la FNPI no eres cronista.

Sexto Piso. Prólogo de Carlos Velázquez.

 

3.- Alcohol y creación. la ebriedad y la cruda como hermanas gemelas de la literatura vitalista. Divertida antología exploratoria de 30 años y contando de abundar sobre el tema como uno de los combustibles temáticos de la necia y ya legendaria revista Generación. Carlos Martínez Rentería y su heredero de cruzada Emiliano  Martínez Escoto se encargan de recordarnos que en la vida lo importante no es ganar ni perder sino beber con estilo.

Amargord Ediciones 

 

4.- Un mundo nos vigila, Pedro Ferriz. El padre del insufrible comentarista de noticias con aspecto de marciano escribe un clásico del realismo mágico y la alteridad radical. Una continuación de su programa televisivo allá a finales de los años sesenta del siglo XX, hoy de culto. Antes de la Cuarta Transformación ya existía este clásico de la literatura especulativa. Divertido e inquietante.

Editorial Tlaloc, 1972.

 

5.- Al Capone, su vida, su legado y su leyenda, Dirdre Bair. Esta historiadora escribe una bien documentada biografía sobre el padre ideológico de la política mexicana. El Enemigo Público no. 1 en su ámbito familiar. Comparado con los políticos que padecemos en este país Alfonsito era un alma de Dios.

Anagrama.

 

6.-Los cárteles no existen, narcotráfico y cultura en México, Oswaldo Zavala. El autor le pone en la madre en este brillante ensayo al mito de los cárteles, construcción social y política hecha  a modo por el sistema político y empresarial que incluye a la industria editorial y su mentada narco literatura y narco periodismo. El combate a las drogas no es, como muchas afirman, un tema de seguridad nacional, sino otra expresión más del neoliberalismo económico aplicado por nuestros gobernantes a favor de los gringos. El perverso sistema político que padecemos ha engendrado una pseudocultura popular tremendista de la que sacan provecho escritores y periodistas “especializados”.

Malpaso.

 

7.- Los salvajes en el cine. Roger Bartra expone en este lúcido y entretenido ensayo el mito del salvaje como figura y tema vivo en la cultura popular de masas del siglo XXI. Cyborgs y superhéroes desfilan por este libro donde se extraña la inclusión de “Cabeza de borrador”, de David Lynch y el cine del gordito del Toro.

FCE/ La jaula abierta/ INAH.

 

8.- La biografía secreta de un semanario polémico. Moisés Castillo. Una poderosa investigación periodística sobre la icónica  revista Proceso. Castillo es posiblemente el primer investigador mexicano que se propone con rigor y honestidad analizar el periodismo independiente que hizo escuela. El autor entrevistó a más de 30 periodistas del semanario y de otros medios para entender los conflictos internos desde su fundación en 1976, hasta el año 2001. Este libro está llamado a convertirse en una obra de consulta obligada para entender la historia del periodismo contemporáneo en México. Prólogo de Carlos Montemayor y foto de portada de Rogelio Cuellar completan este combo/homenaje crítico al legado de Julio Scherer.

Producciones El Salario del Miedo/UANL.

9.- Moronga. Horacio Castellanos Moya. Novela dura del más duro de los escritores latinoamericanos vivos. No hay mucho más que decir porque su obra habla por sí sola. Imprescindible en tiempos donde a los escritores adoptan la actitud de voceros de la corrección política.

Random House. 

 

10.- Nada que perdonar, crónicas facinerosas. JM Servín. Si todo mundo se autopromueve con la máscara de la humildad, el agradecimiento y la preocupación por los problemas sociales que aquejan a este país de transformaciones de cuarta, yo lo hago nomás para caerles gordo,  por que sí y con un trago en la mano. Si no lo leen, no pasa nada, y si lo leen, tampoco.

Random House Mondadori.

 

 

 

 

11.- Horcas, patíbulos y guillotinas. Selección de Héctor de Mauleón, varios autores. La crónica patibularia de la Ciudad de México en 500 años de historia. Grandes plumas que le han dado lustre a la nota roja mexicana. Nada nuevo bajo el sangriento sol, pero muy entretenido.

Atrasalante/CDMX/Fideicomiso Centro Histórico de la Ciudad de México.

 

 

Algunos amigos y conocidos míos publicaron libros que me gustaría leer y recomendar pues seguro son muy buenos, pero el vertiginoso recorrido a la fama universal les impidió pasarme un ejemplar tal y como yo lo hago con ellos cada vez que publico un libro.    

Feliz Año 2019.

¡Postre o muerte!

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