La Habitación Roja es una de las bandas de rock pop más representativas del indie español. Iniciaron hace poco más de 20 años en un pequeño municipio de la Comunidad Valenciana llamado L´Eliana y desde ahí han sido muchos años recorriendo kilómetros en camioneta (porque vaya que disfrutan andar en carretera) tocando ante públicos diversos, lo mismo en un bar que en un festival, y dando conciertos que ellos comparan con tener una relación sexual que siempre acaba en un climax. Su música está llena de temas sobre el amor y el desamor los cuales llegan a tener una fuerte carga melancólica en donde se usa un lenguaje sencillo para abordar temas tristes y dolorosos. La Habitación Roja siempre está moviéndose sobre la delgada línea entre lo cursi y lo íntimo y eso hace que sus letras se sientan de una manera especial. Pero eso no es todo, a la vez esas letras están muy bien arropadas por muy buenos músicos que lanzan melodías pop, mucha guitarra y ritmos intensos lo que en varias ocasiones termina creando una interesante dualidad: una historia triste y una música que te incita a ponerte alegre. 

Pachuca le pondrá una estrellita más a su historia rockera y recibirá en el bar Dunkelheit a otros históricos del rock español (recordemos que Los Planetas y Dorian ya han pisado suelo pachuqueño). Es uno de esos conciertos del Circuito Indio que no hay que perderse. Uno no sabe cuándo tengamos otra oportunidad como esta.  

Para ir calentando motores, aquí algunas canciones de La Habitación Roja:  

 

Al Querer (Sagrado Corazón, 2016) 

Una de mis canciones favoritas no sólo de su último álbum llamado “Sagrado Corazón” sino del 2016. Una muy buena canción pop. La letra es una letra triste pero la línea melódica produce un sentimiento de tranquilidad. Irónicamente el título de la canción hace referencia a una expresión que se usa en Valencia para expresar que todo es perfecto. La canción lanza golpes como este: “Qué sabes tú de tener que fingir que todo marcha bien / No poder deshacer el nudo en la garganta y aceptar / que aún te echo de menos y tú a mí de más / yo siempre fui el principio del final”. 

 

Ciencia Ficción (Largometraje, 1999) 

“Ciencia Ficción” es una canción que viene en su álbum “Largometraje”. Es una balada pero con unas guitarras desgarradoras. Inicia con una guitarra acústica que acompaña a la voz mientras en otro plano una guitarra eléctrica nos va avisando que no será una balada simplona. Cuando entra la batería también entra una bonita guitarra distorsionada que ambienta la canción y nos avisa que es una canción triste. Pero en la canción no hay resignación, de hecho hay esperanza: “Sólo espero que algún día tus ropas y las mías / se encuentren esparcidas en la misma habitación”.  

 

El Eje del Mal (Nuevos Tiempos, 2005) 

Aquí la versión rockera de La Habitación Roja. En “El Eje del Mal” hay sencillez y crudeza. Y no podía ser de otra manera, a una letra que dice: “Vuelven mis soldados a casa / pero tu guerra no va a terminar / me insultas, no hay quién te aguante / en tu cabeza está el eje del mal” le quedan bien los guitarrazos, lo energético, la rudeza. Es una de esas canciones que es preferible no tener que dedicar nunca. 

 

La Segunda Oportunidad (Fue Eléctrico, 2012) 

“La Segunda Oportunidad” es una canción de amor. Amor no sólo hacia otra persona sino también hacia uno mismo. Tomar esa idea que hay en filosofía de preguntarte que si pudieras regresar el tiempo cambiarías algo pero dándole ese giro romántico en el que no cambiarías nada ya que todo eso que hiciste o dejaste de hacer te llevo a conocer a ese alguien que amas o que te amó. No hay arrepentimiento, lo volverías a hacer todo igual otra vez. Una parte de la canción dice: “yo volvería a robar discos que me hicieron creer / creer que querer es poder / creer que se puede creer”. Jorge Martí cuenta que cuando escribió eso se refería a “The Queen Is Dead” de The Smiths. 

 

Ayer (Fue Eléctrico, 2012) 

“Ayer” es uno de los mejores ejemplos de esas canciones que puede hacer La Habitación Roja en donde pueden convivir perfectamente una historia de una relación fallida con una música pegajosa, alegre, de esas que te provocan cantar y bailar. Es una canción que termina siendo un gran deshago. Intenten no moverse cuando escuchen: “Tan adentro / me lleva tan adentro / como yo nunca supe / lo siento / lo siento. Tan adentro / que no pueda olvidarse / nadie puede entenderlo / pero sé que me alejo de ti”. 

 

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