Por Mario Castro 

Kali Uchis es buen ejemplo de cómo una carrera (con mucha sensualidad de por medio y sin tenerlo como meta cuasi inmediata) logra fugazmente el reconocimiento de la industria para colarse en discos o aparecer en numerosos carteles de festivales, como una estrella. “I’m moving at the speed of light” menciona una de las canciones de Isolation, su primer LP. 

Con sólo un mixtape lanzado en 2012, titulado Drunken Babble, captó la atención de la escena angelina. Después de un par de colaboraciones con Snoop Dog, y Tyler, the Creator, en 2015 mostró Por Vida, EP en el que colaboraron Diplo, BADBADNOTGOOD, Kaytranada y el mismo Tyler, The Creator. En tres años pasó de ser una preparatoriana de Virginia, pero nacida en Pereira (Colombia), al glamour de Los Ángeles, un ascenso marcado por una exploración musical intensa desde aquel mix con tintes de R&B, reggae y hip hop 

 Isolation es una pieza completa, que tiene que escucharse de inicio a fin para saciarnos con esta mezcla sonora forjada en un lustro y que refleja una madurez musical: jazz brasileño, un tinte de pop inglés muy obvio, reguetón, funk, soul y el R&B base en la mayoría de sus canciones. 

Dicho tránsito musical emana desde el track que inaugura el material: “Body Language” armado con toques de jazz brasileño que seducen al escucha “Do you hear me? Can you feel me now?/ […] the rest is in the body language” provoca la pereirana de 23 años o, mejor dicho, el personaje del disco. En “Miami,” junto al inicio de un discurso femenino de empoderamiento, aparece una mezcla de hip hop y R&B que también hallaremos en el interludio “Coming Home” hacia el final del LP.  

“Fligth 22” y “Deade To Me” hablan de amor, ambas en un tono de soul  (en el vuelo donde una mujer adora a un chico, con fin romántico), y neo soul (en una canción que habla sobre cómo dar a alguien por muerto cuando es obsesivo). “In My Dreams” es el romance rosa, la tierra donde nada importa pero que puede ser un peligro; aquí el rush viaja en pop acompañado por Damon Albarn (pero firmado como Gorillaz) quizá como intercambio por la colaboración de Kali en “She’s My Collar” del álbum Humanz de la banda virtual. 

 A pesar de haberse formado en Virginia, Uchis no olvida su raíz latina. Si bien la mayoría de sus canciones son en inglés, desde el inicio de su carrera algunas tienen líneas en spanglish o versos en español, pero en este LP lo latino es más palpable (y bailable) en dos rolas: “Tyrant” (en la que participa Jorja Smith) que, entre dancehall y un reggaeton que no alcanza a reventa, habla sobre las relaciones de poder.  

Por su parte, “Nuestro Planeta” es un reggaeton, en todo el término, que incluye una colaboración de Reykon, paisa de Kali. Tema que expone el arte de seducir, todo en español, tal vez para dejar en claro lo sensual del asunto y el género. Ambos temas salieron como singles hace casi un año en un disco cuyo lanzamiento tardó seis meses: previsto para septiembre de 2017, vio luz en abril pasado. 

“Just a Stranger” vibra entre funk y soul al igual que “Your Teeth In My Neck”. El funk viene de la mano de Bootsy Collins Tyler, the Creator en “After The Storm”, sencillo presentado a inicios de este año y que en su momento fue bien recibido. En el disco hay dos interludios: “Gotta Get Up” en el cual, bajo un sonido Lo Fi, la protagonista nos dice saber que no sólo hay que soñar pues se debe continuar el trabajo; por su parte el otro interludio, “Coming Home”, habla de la templanza para lograrlo pues “Gotta get it right, I can’t pause and rewind”.  

“Tommorrow” aparece como una canción de pop psicodélico, no es para menos si se toma en cuenta que fue producida por Kevin Parker de Tame Impala. El final del álbum continúa con los matices de soul-R&B, pero más old school, evidente en “Feel Like A Fool” canción que remite por un momento a Amy Winehouse, aunque este simil se cancela de inmediato con el track final, “Killer”, en el cual una Kali terminante (frente a su bienestar) clausura la pieza. 

 Más allá del crisol de géneros, Isolation es un conjunto de himnos que narran el tránsito por la música y el medio de una mujer que se asume sola en un contexto agresivo. La industria, que hoy la acoge, le ha mostrado lo complicado que resulta ingresar a ella, mas “I’m on a roll on my own, I came to fight,” canta en “Your Teeth In My Neck”. 

Partiendo y trabajando en una sociedad machista, Kali narra cómo se ha empoderado con su música y no con su imagen ni su sexualidad como, se presume, ocurre en la industria (cualquiera), “How you pay off all them bills? Ooh, her panties” (“Miami”), de una sociedad proxeneta, “Daddy said he needed money, so he put her on the street […] Daddy got a little worried (American dream(” (“Tomorrow”).  

Pese a esto, la morra que habita Isolation se da cuenta a donde ha llegado viniendo sola y de ningún lugar, de alguna manera arrasando y causando conmoción a su paso: “She’s a hurricane, feel the earth shake” (Just a Stranger). Viniendo de quién sabe dónde, esta mujer no quiere colgarse perlas ni diamantes, tampoco aparecer sólo como un cuerpo de la industria: “But why would I be Kim I could be Kanye/ In the land of opportunity” se mofa. 

Este empoderamiento transforma y sana: “So if you need a hero/ Just look in the mirror […] So you better save yourself “ (“After the Storm”), y al mismo tiempo define lo que se quiere “No one can give me what I want”, pues el tiempo la favorece ya que mientras su corazón sea joven “Nobody can stop us now” (“Tomorrow”).  

 Kali se asume como una artista que arriba a un buen punto en su carrera. Recién llegada y con su propio lugar, que puede no agradarle a todos: “I’m the sweetest peach to fall, but some don’t like peaches at all” (“Coming Home”). Para saber si ha madurado musicalmente, habría que matarla junto a sus colegas para tomar lo bueno: “Kill us all off, they’d take our wort […] Is it worth it? Is it worth it?” se pregunta en “Your Teeth In My Neck”.  

 Por ahora, vale la pena. 

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