Por: Gustavo Godínez 

@Escupeletras

 

El rap nació en la calle, en los suburbios afroamericanos más humildes del Bronx neoyorkino. En sus inicios, hablaba de la vida en el barrio, de los problemas cotidianos, de ser parte de un grupo segregado por el sistema capitalista que tenía por bandera la supremacía blanca. Así se mantuvo desde finales de la década de los años 60 hasta mediados de los 80. Y entonces llegó al mainstream.

En Estados Unidos, desde finales de los 80 y principios de los 90 a la fecha, el rap ha ido perdiendo su esencia callejera para hablar del éxito comercial, del dinero, de la vida de “nuevo rico”, de las superfluas rivalidades entre la Costa Este y la Costa Oeste. El rap se inundó de champaña, autos deportivos y mujeres de plástico. Se fue convirtiendo poco a poco en un ritmo superficial de fiesta y desbarre. Pero también se extendió por el mundo, llegando a tierras muy lejanas a su origen. En esas nuevas tierras también echó raíz. Tomó elementos musicales y líricos de las culturas locales donde aterrizó y en muchos casos recuperó los orígenes callejeros.

El rap encontró tierra fértil para crecer entre más de 560 millones de hispanohablantes. En una zona llena de desigualdades sociales que convive a diario con la pobreza y la marginación, es natural que las rimas hablen de su entorno. Y así nació en América Latina y España una vertiente del rap, el llamado “rap político” (también conocido como “rap combativo”, “rap consciente” o “rap consciencia”), cuya característica principal es precisamente una lírica con elevada conciencia política y social, que claramente marca su raya con respecto a su contraparte, la de los temas banales del rap comercial fiestero.

Dentro del rap político ha surgido en los últimos años una corriente que basa sus letras en el socialismo, en un abanico teórico que va del marxismo al anarquismo, algunas de sus rimas poseen una fuerte carga ideológica que haría esbozar una sonrisa al mismísimo Lenin. Son ritmos que no sólo tienen el objetivo de hacerte mover la cabeza de arriba abajo, también el de informar, concientizar, politizar y organizar.

De España a México, de Venezuela a Puerto Rico, aquí te dejamos 13 excelentes bandas y solistas de rap político en tu idioma, cargados con beats revolucionarios y poderosas rimas plagadas de protesta, lucha proletaria y conciencia de clase.

Los Chikos del Maíz (España)

Desde Valencia llega esta banda que en sus letras toma elementos de la cultura popular y los mezcla con teoría marxista-leninista. Utilizando sampleos de la era disco, el soul, el pop y el rock, proyectan vertiginosas rimas, líricas bien afiladas contra la monarquía española, el imperialismo estadounidense y el capitalismo global.

 

 

Facto (México)

Desde la capital de México, rimas bien armadas de protesta y lucha popular que llaman a la unidad de los trabajadores. Entre sampleos de música mexicana y beats bien programados, sus dinámicas letras retratan la vida cotidiana las clases bajas y convocan a su organización. Recientemente colaboraron en un proyecto grupal para hacer conciencia sobre el caso de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa.

 

 

 

 

Gran OM (México)

Más que un rapero es un diseñador gráfico y productor de video que se asocia con diversos músicos para crear piezas audiovisuales. Su obra es considerada multi-disciplinaria y transita desde el diseño gráfico, el gig poster, la propaganda, así como proyectos documentales, cinematográficos y videoclips. Su trabajo ha estado relacionado con los procesos sociales, cambios políticos, exigencias humanitarias y reflexiones espirituales. Actualmente promueve el proyecto “Propaganda & Conciencia”, que a través de la música rap y la imagen promueve el mensaje de movimientos sociales en México.

 

 

Lírika Podrida (México)

Con un perfil anarquista, estos mexicanos proyectan una aguda crítica política que aborda las problemáticas del país, los efectos del capitalismo salvaje y el consumismo en las sociedades modernas.

 

 Pablo Hasel (España)

MC español de ideología marxista. Famoso por haber sido acusado por el gobierno de su país de “enaltecimiento del terrorismo”, por lo que fue condenado a dos años de prisión. Siempre polémico, sus letras no dejan duda sobre sus posturas políticas. Contundentes y punzantes, sus rimas no dan descanso a la corona española ni a la burguesía.

 

 

 

 

Riot Proaganda (España)

En 2013, este proyecto fue el resultado de la suma de Los Chikos del Maíz y el grupo de hardcorepunkrapcore Habeas Corpus. Rock duro con rimas sin contemplaciones contra el sistema dominante. Su único disco se llama United Artists of Revolution.

 

 

Bocafloja (México)

Bocafloja es uno de los máximos referentes del rap político en México. Sus rimas abordan los problemas e injusticias sociales del país, el racismo sistémico, la opresión y el colonialismo desde un punto de vista crítico y de protesta.

 

 

 

 

Hijo De Lobo Caza (Venezuela)

El rap político se ha desarrollado en Venezuela junto a la Revolución Bolivariana que encabezó Hugo Chávez. Hijo de Lobo Caza es uno de los proyectos que ha crecido al lado del chavismo.

 

 Gregory Placencia (Venezuela)

Otro “militante” de la Revolución Bolivariana. Activismo político y líricas que le marcan un alto a la burguesía.

 

 

MuchoCumo (Venezuela)

Proyecto de jóvenes y niños simpatizantes del chavismo. Un puñado de carajitos rimando con mucho flow sobre el desarrollo y conservación del proceso bolivariano.

 

 

 Área 23 (Venezuela)

Mezclando salsa con beats electrónicos, Área23 le canta a la clase trabajadora de toda Latinoamérica.

 

 Actitud María Marta (Argentina)

Con influencias musicales latinoamericanas y jamaiquinas, tres mujeres rapean al son de un DJ. Actitud María Marta lleva girando desde los 90. Sus líricas se basan en protestas sociales y reflexiones sobre la vida política de América Latina. Han participado en innumerables festivales de trabajadores desocupados, Madres de Plaza de Mayo, hijos de desaparecidos, fábricas recuperadas y en la Cumbre de los Pueblos, entre muchos otros.

 

 

Intifada (Puerto Rico)

Esta banda puertorriqueña profesa el orgullo latinoamericano y el anti-imperialismo con su singular acento caribeño.

 

 

Bonus:

Control Machete (México)

En la segunda mitad de los 90, Control Machete fue el epicentro del rap en México y la punta de lanza de la llamada “Avanzada Regia”, que traía un puñado de bandas de rock y rap de Monterrey para toda América Latina. Aunque las líricas del Control tenían muchas temáticas, los asuntos políticos no le fueron ajenos y en varias ocasiones sus sampleos de norteñas y rancheras se mezclaban con reflexiones sobre los asuntos definitorios de la vida nacional.

 

 

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