Desde que ocurrió por primera vez, y yo era un niño, he odiado al insomnio. Al principio porque le temía y no sabía cómo comportarme. Después, con el paso de los años, aprehendí que su presencia en mi vida era lo único que podría salvarme de no ser más imbécil de lo que ya era. Que podía aprovecharme de él para poder leer todo lo que necesitaba, aprehender de ese mundo que no conocía y lo que era mejor, recorrer las horas y los sucesos que en él día estaban vetados a alguien como yo.

Ahora, no me da pena admitirlo, pero he dormido poco y mal. Incluso, escribí un texto que habla sobre mi pasión intrínseca de dormir en sillones ajenos, el mismo texto da cuenta de la serie de fotos que existen sobre mi pericia para caer desmayado como una toalla que se coloca después de usarse al terminar una ducha. Ese mismo texto hace referencia a la manía que tengo de montar un muro de almohadas a lado de mi regazo mientras duermo solo. Pero eso, al igual que todo lo anterior, no tiene importancia.

Lo importante siempre es hablar de aquello que nos habita la mente, decir, por ejemplo: esta tarde me preocupas tú y la manera en que el sol va desgajando sus rayos en tu cuerpo. Decir: existe un silencio que es más que todas las notas musicales que han tocado tus oídos. O pensar que, en otra vida, alguien como tú y yo fuimos eternos.

Tardé más de un lustro para iniciar un soundtrack que hablara sobre lo que sentía, y el resultado fueron 38 canciones que hoy son meras mentiras. La senda de un recuerdo que me conducía poco a poco a un precipicio.

El hogar al que he vuelto después de una década y donde el sol, por más que sea aliciente no deja de hacerme daño por la alergia que he tenido desde niño. Ese mismo sol que me desafía es el que me recuerda que por más lúgubre que sea la noche, siempre llegará otro amanecer, como ahora.

Y en este instante que sólo el tintinar de unas bombillas me absorben, puedo decirlo, lo peor ha pasado y amanece, que no es poco. No soy el único insomne y tampoco soy el único que se siente solo. Pero a lo mejor, estas canciones tampoco sean una lista de mentiras y pueden hablar a tu corazón

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