La obra de teatro “Negro corazón a la olla” consiste en tres tiempos (entrada, plato fuerte y postre) que corresponden a tres hermanas que a través de recetas de cocina recuerdan a su abuela fallecida.

No todo es miel sobre hojuelas, todas las historias familiares tienen de todos los ingredientes: dolor, alegría, esfuerzo, goce, mentiras y traiciones. La cocina es línea conductora de las cargas de género, pero nos remite a muchos, a un espacio lúdico, un lugar íntimo, cálido.

En mi última mudanza llené una caja de libros de recetas de cocina. Fueron acumulados por años, y pocas veces consultados. Casi no veo televisión, pero me llaman poderosamente la atención las secciones de cocina de los programas matutinos, y soy seguidor de documentales culinarios. Muy a mi pesar, casi no tengo oportunidad de cocinar, pero disfruto mucho leer, escuchar, ver, pero sobre todo, comer la magia de la cocina.

Cuando es posible, disfruto la comida hecha en casa, y rehuyo de los restaurantes de moda. Coincido con Guillermo Fadanelli cuando escribe que en “México todavía con un poco de suerte se come bien en algunos mercados, fondas y en uno que otro restaurante guiado por buena mano. Las manías serviles, presuntuosas y en esencia profundamente ignorantes son en realidad el pan de todos los días en los restaurantes caros. Y las excepciones van en caída”.

Mi platillo favorito son las costillas de cerdo en salsa verde. Es un plato común, pero no he podido superar el sazón familiar, con el ingrediente fundamental simbólico: la memoria, el toque de la abuela.

Por mi lado materno, mi abuela María murió cuando mi mamá era joven, y su tía Amalia Vera -de Hidalgo- fue como nuestra abuela. Preparaba platillos deliciosos, y algunos coinciden que las manitas de cerdo en escabeche eran sublimes.

Mi abuelita paterna, Elena Villegas, originaria de Nahuatzen Michoacán, hacía churipo (una especie de mole de olla, muy tradicional de la zona) y traía de su pueblo corundas, carne seca, y carpa.

Ambas preparaban las costillas de cerdo en salsa verde. Elena con calabazas y Amalia con verdolagas. Por algún motivo, consistía en salsa verde muy oscura y espesa, tal vez porque se les pasaba de tueste algún ingrediente, o todos. Un guisado prieto, pensé algún día.

Después descubrí que hay una receta atribuida a Sor Juana Inés de la Cruz llamada “Guisado prieto”:

en iguales partes de agua y vinagre, cocerás la carne,

luego muele jitomate, canela, clavo, pimienta

y puesto a freír con rebanadas de cebolla y perejil,

bastante desahogado así que está hecho el caldillo, su azafrán,

suve (sic) haciendo como la capirotada a una capa

Mezclar agua y vinagre, sortear las vicisitudes de la vida, es revalorar la experiencia de las mujeres mayores. No incurrir en el cliché de la “abuelita bonachona per se”, sino lo opuesto, reivindicar la agenda de derechos de las personas mayores, uno de los grupos más discriminados.

Adriana Luna Parra, quién hizo aportes al feminismo de las personas mayores indicaba: “quisiera que todas las abuelas formáramos un ejército de canas rebeldes y lucháramos contra los estereotipos que nos amarran”.

“Negro corazón a la olla” también nos remite a otras agendas pujantes en la Ciudad de México, como la Ley de espacios culturales independientes, que debería impulsar las actividades del Hormiguero, centro cultural ubicado en Gabriel Mancera 1539, donde se desarrolla la obra. Así como la recién aprobada Ley de patrimonio cultural bionatural que mucho tiene que ver con la protección de los saberes y la memoria colectiva.

Baltasar Gracián en su Oráculo Manual, afirmaba que se deben “conocer las cosas en su punto, en su sazón, y saberlas lograr. Hasta en los frutos del entendimiento ai esse punto de madurez; importa conocerla para la estimación y el exercicio”. Para juntar todos estos ingredientes se requiere de un toque maestro, un logro de la directora Magdala López.

 

Funciones 2 y 9 de diciembre de 2019

Negro corazón a la olla  o la degustación de los recuerdos en un funeral

Dirección: Magdala López

Autora: Alejandra González Arce

Elenco: Estefanía Díaz, Meztli Gutiérrez, Michelle Ayala

Duración: 60 min.

Sinopsis: Tres hermanas se encuentran un año después de la muerte de su abuela para ofrecer, en su honor, un banquete cocinado por ellas mismas entre los recuerdos, aromas y recetas que llenaron tanto su estómago como su corazón.

 

https://boletopolis.com/en/evento/11671/funcion/40782

 

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