¿Cómo, dónde y cuándo nace Germen?

Nace en Guadalajara en 2012 con un proyecto denominado “Drenaje” que consistía en la recuperación de un espacio público patrocinado por Red Bull, convirtiendo el lugar en una pista de skateboard de primer nivel; hicimos un mural en la superficie de la rampa de 400 m2. Desde que Germen es concebido, lo es como un microorganismo que puede crear simbiosis con otros y poder así potencializar la vida y relacionarnos con el arte, sobre todo con el muralismo. Somos diez personas entre artistas, fotógrafos y editores. No nos dejamos de ver como espectadores, nosotros no creemos que tengamos algo especial por pintar los murales.

Todos los colectivos tienen esta parte multidisciplinaria, ¿cuál es la formación de los miembros de Germen?

El 85% tienen formación grafitera, el colectivo nace así. Nosotros estamos haciendo este tipo de proyectos porque a la gente le gusta nuestro trabajo, nunca empezamos a pintar con el deseo de ser famosos o de pintar el mural más grande del país.

¿Qué hace diferente a Germen del resto de colectivos de grafiteros que existe en el país?

Una característica, no diferencia, que tenemos y que puede notarse bastante es que nosotros somos autodidactas. Venimos de capacitarnos en la calle, de aprender del grafiti, de aprender de las relaciones entre grafiteros. No todos tuvimos las mismas oportunidades para continuar con la academia, pero siempre tuvimos el deseo de aprender, de entender y de proponer; y otra de las características es que nunca estamos conformes con lo que hacemos, siempre estamos buscando algo más. Nos entendemos como familia y tratamos de apoyarnos mutuamente; tenemos círculos de palabra donde ejercitamos la confianza del colectivo una vez a la semana. Posiblemente hay ciertas características que son diferentes a las de otros grupos; nosotros creemos que si nos organizamos, podemos hacer mejor las cosas en beneficio para todos, en una idea de ganar-ganar. Como productores, como artistas, como creativos, creemos que quien se involucra en un proyecto con nosotros debe tener un beneficio: el ayuntamiento, los habitantes de Palmitas, los pachuqueños en general; nosotros creemos que la transformación del espacio público tiene una base primordial que es el respeto al mismo, entonces no puedes llegar a transformar el espacio público sin respetar su origen y su lucha.

¿Cómo ha sido el proceso de construcción y desarrollo del mural, el acercamiento con las instancias de gobierno, con la gente? ¿Cómo ha sido la participación de la comunidad? Creo que es la parte que más nos importa a los que vivimos en Pachuca: ¿cómo va a beneficiar a la población de Palmitas un proyecto como éste?, ¿por qué Pachuca, por qué no otra ciudad?

Eso es algo que desde que me hicieron la llamada para presentarme el proyecto también me cuestioné: ¿Pachuca? Llevo pintando las ciudades más pobladas del país y de pronto donde menos te lo imaginas, pasa. Todo nace a partir del deseo del Ayuntamiento de Pachuca, tratando de impulsar un programa que se llama “Pachuca se pinta” y afortunadamente la gente en gobernación, sin saber cómo, conoce nuestro trabajo; nos presentaron el proyecto, nos preguntaron si estábamos dispuestos a hacer algo así y les dijimos que nunca habíamos hecho algo de esta magnitud, pero por supuesto que lo haríamos. Técnicamente así empezó, los siguientes pasos fueron darse cuenta de que estaban muy abiertos en el Ayuntamiento y deseosos de impulsar el proyecto, y pues te das cuenta que a veces con un proyecto así de grande hay muchos malos entendidos, uno fue que el proyecto era para Cubitos, pero para aclarar el tema: en Palmitas han trabajado con el Ayuntamiento hace más de dos años, ya lo habían vislumbrado como la primera etapa del proyecto “Pachuca se pinta” que tendrá más etapas. Al ver toda esa disposición y que estaban avanzando las cosas a nivel administrativo, cerramos el trato y empezamos a trabajar en la comunidad, primero a tomar fotografías, en ese proceso nos encontramos que las personas de espantaban, tenían miedo, nos echaron a la tira, nos pidieron que nos retiráramos. Estuvimos haciendo toda una estrategia de socialización, presentamos el proyecto, al crew, para que supieran quién iba a estar en sus casas, así con cada hogar de Palmitas. Llevamos ya cinco meses con esa dinámica; hacemos convivios para romper esa dinámica de que es un beneficio gubernamental. Esto no es una obra civil, esto es un proyecto de intervención artística y que busca detonar estrategias comunitarias de desarrollo.

¿Qué beneficio va a tener la gente que vive aquí? Primero, la propiedad del mural, la que corresponde al porcentaje que ocupa su hogar; ellos son los propietarios y es un valor agregado a sus vidas y viviendas. Segundo, son todas esas actividades de integración social que se dan alrededor del mural, para que la gente se conozca, que vuelvan a convivir entre ellos, eso hace que el cerro sea más ameno y esa energía se transmita a la pieza; la gente nuevamente se vuelve a saludar, se vuelve a tomar en cuenta y a respetar, no sólo saberse viviendo a un lado del otro. La gente empieza a darse cuenta de que es posible tener a su colonia de mejor manera, esto puede detonar beneficios culturales y económicos que veremos con el tiempo, porque va a ser un lugar que muchas personas de la ciudad y fuera de ella van a querer visitar, así como vienen a la ruta de la montaña, a los balnearios, este es un punto de referencia más del estado, y cuando ya estén los recorridos murales que se darán dentro de los callejones, en las escaleras, entonces la gente notará el beneficio que esta obra les traerá.

Este mural tiene muchas perspectivas de visualización, desde La Paz, el Río de las Avenidas, desde la Central de Autobuses y otros puntos que no sabemos porque no andamos por toda la ciudad, y cuando recorres las calles del cerro y el color empieza a cambiar de perspectiva y eso te genera otros estados de ánimo, cuando ya estás entre las calles el color te abraza. Será toda una experiencia sensorial.

¿En qué parte del proyecto van?

Estamos en la primera etapa de color, anterior a esto fue la parte del blanco. En esta parte nos tardamos un mes más en terminar y enseguida inicia la etapa de murales, donde ya vamos a empezar a trabajar los murales dentro de la colonia. Éstos no se van a ver hacia fuera, la estrategia del mural es dar desde afuera un golpe visual con color que te atrape, que te haga llegar, que te acerque, que el color entre por tus ojos y te haga vibrar machín y digas: “órale, ¿qué onda con esto?”. En ese deseo de saber, te acerques y descubras la parte gráfica, y digas: “va, no tengo tiempo pero vengo después, o me lanzo en los recorridos murales donde también habrá otro tipo de eventos culturales”, y te darás cuenta que el mural en el cerro es más allá que puro color, porque nosotros no somos decoradores, somos muralistas, artistas visuales, creativos, seres humanos con ganas de aportar algo de lo que sabemos hacer. Estamos al 70% del trabajo y el 100 lo lograremos en dos meses o más, en lo que le damos a los detalles.

En esta primera parte de color tratamos de ilustrar el alma de la Bella Airosa, y no con la idea de un aire contaminado como el de DF, que podríamos ponerle un color gris. ¿De qué color es el viento de Pachuca?, ¿qué más hay en el viento?, en el viento está el aliento, en el viento corre el color de las almas de la gente de Palmitas, ¿y de qué colores son esas almas?, hay de todos los colores. Estamos tratando de generar un movimiento, ese de todas las almas que viven en el cerro, por eso tal cantidad de colores. Estamos tomando en cuenta la historia de la colonia pero también su presente, su gente. Ya cuando entres a las calles, encontrarás la identidad del lugar, pero la idea es también crear un lugar icónico para todo Pachuca, todo Hidalgo; Palmitas es el parteaguas de lo que viene para Pachuca, porque ya no será la ciudad de antes, está creciendo, está en la mira y los pachuqueños tienen que estar sensibles a esos cambios y tienen que ser parte de ese cambio, tienen que entrarle, porque los beneficios no vienen de la nada. Aquí hay que sembrar y cuidar, para que la planta crezca y dé flor. Estamos ocupando la pintura de mejor calidad del país, le estamos dando tres o cuatro manos y hasta la gente se queda asombrada, pero también la gente sabe que es porque esto va a durar y durará muchos años y es suyo.

Mencionas esta parte de los recorridos murales y pienso que la población tiene la idea de que tanto Cubitos como Palmitas son colonias peligrosas. ¿Cómo invitar a la gente para que se acerque?

Siempre tenemos miedo de lo que no conocemos y por supuesto que vas a tener precaución de algo que no conoces y más si te han contado historias o hay información de situaciones que no te agradan, pero este proyecto sirve para algo muy claro: evidenciar que Palmitas no es peligroso, porque de serlo, no estaría lleno de color. Esto va a servir para aclarar que cada persona que vive aquí y en todos los barrios altos trabaja por una vivienda digna, lucha por el bienestar de sus familias, que tal vez hay errores como en todas las familias pero no dejan de ser personas buenas. Palmitas será un referente a nivel nacional que muestre que los colectivos de trabajo relacionados con el arte pueden generar nuevas dinámicas en los lugares donde vivimos y la gente empezará a vivir sus colonias.

¿Cómo ha sido la inclusión de los niños y jóvenes al proyecto?, ¿cómo se han acercado a ustedes después de conocerlos?, ¿cómo participan con lo que sucede en su colonia?

En una semana iniciamos talleres de globos de cantoya, las actividades con mimos y con payasos para que los niños se sientan contentos y vean el cerro distinto, que lo recorran, que canten para que entiendan su cerro de otra forma; no estaban acostumbrados a reunirse y cantar y echar globos de cantoya, eso es lo que nosotros tratamos de hacer para integrar, este proyecto es más allá que sólo pintar.

La próxima actividad es el festival del no cumpleaños, no sabemos cuándo es el cumpleaños de todos los vecinos pero queremos festejarlos. Esto inicia con un taller de personajes donde haremos máscaras con los niños con ropa vieja para hacer un carnaval en recorrido y festejar el cumpleaños de todos y culminar con un convivio, tratando así de que el arte se relacione con el espectador y llenar de esa energía a la gente, al cerro, a la obra; es un valor agregado a la misma. El efecto del color tendrá reflejo en la comunidad y también la comunidad reflejará el poder del arte.

¿Cuál es la seguridad de que se cuidará la pieza? Tal vez llega un vecino nuevo y no le gusta y pinta su barda, u otro vecino construya otro piso y se aprecie un cubo o dos de color gris; ¿cómo asegurar que la pieza no perderá su esencia?, ¿hay un acuerdo?

Todo lo hacemos a través de la sensibilización, platicando con los vecinos; con esas actividades, comiendo con ellos en sus casas, platicando, conociéndolos y compartiéndoles la experiencia de hacer este mural. Más que no lo cuiden, toda la gente que renta nos dice que la plusvalía está aumentando y eso que aún no terminamos. En ese sentido, ya no será cuestión de pena vivir en Palmitas, ya será cuestión de orgullo y estamos cerca del 100% de la sensibilización esperada. Los que faltan tratan de entender lo que está pasando. Nosotros hacemos un diagnóstico de color, preguntándole a la gente por su color preferido, conociendo su casa y su personalidad. Hasta donde sé, somos los únicos que hacemos este diagnóstico como artistas urbanos, donde se toma en cuenta a la comunidad. Son 209 casas las que estamos pintando con 202 familias, 20 mil metros cuadrados de color.. Hay vecinos que ya tomaron la oportunidad que han echado más bardas, o un vecino con el que ya acordamos pintar hasta que aplane su casa, algo que nos permite el intervenirla después es que manejamos los códigos de color de COMEX, por lo tanto tenemos inventariada cada casa con los respectivos códigos de color de la pintura que hemos utilizado en sus muros, incluso los vecinos pueden darle mantenimiento a la obra; buscaremos alguna especie de acuerdo para que los vecinos puedan hacerlo por sí mismos y pinten con los colores que ya están.

Ustedes se refieren a sí mismos como muralistas, ¿a qué se refieren con este término?, ¿de qué muralismo hablan?

El tema es la falta de educación cultural que tenemos como mexicanos, el país no se ha preocupado mucho por ello; nosotros tenemos una propuesta en la que el nuevo muralismo mexicano debe tomar de referencia al tradicional para no volverlo a repetir, ¿en qué sentido?, en que no sea una persona la creadora de un concepto o de la interpretación de la obra. Germen lo hace de la siguiente forma: llega un Germen con una idea y todos los demás aportan a esa idea; es colectividad de ideas, fortaleza, sumar para multiplicar, además, no estamos pintando espacios institucionales, a diferencia del muralismo tradicional pintamos en colonias de alto riesgo, en drenajes, mercados públicos, edificios habitacionales y creamos consensos con la comunidad; en cuanto a la estética y propuesta artística variamos en esa idea de pintura de caballete sobre el muro, grafiti, diseño, arte urbano, vectores, monocromías, alto contraste, usamos técnicas mixtas.

Hablamos de muralismo también como una forma de provocar a la sociedad y que digan: ¡eso no es muralismo! Estamos llamando a la sociedad a que nos juzgue, a que haga comentarios, cuestione; para nosotros este muralismo es nuevo, sí, pero también es la práctica artística más reconocida de México, mundialmente influenció a los rusos, a los estadounidenses, como a Pollock que tomó un taller con Siqueiros, y a los sudamericanos; es neo porque ya no se trata de un artista, somos muchos impulsando la gráfica mexicana hacia otro nivel. Estamos dispuestos a encarar la alta calidad de los antiguos muralistas pero diciendo: “Este es nuestro tiempo, es nuestro presente y no somos sólo uno, somos muchas estrellas en el cielo trabajando para darle luz a éste y más proyectos en el país”. Nosotros respetamos a los fans del muralismo tradicional, sólo estamos en otra etapa, estamos dando otro paso.

 Fotografías: Beto Allec

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