A veces pienso si lo que ha ocurrido hoy día, también en el pasado ha sucedido con la misma malicia con la que uno, porque sí, decide iniciar un incendio por el puro placer de ver las llamas crecer. Conspiranóico me digo a mi mismo; y eso siempre me había molestado por que se supone que en la ENAH te educas para saber ser racional; racional y humanista. Aprendes a leer la Historia de México, aprendes a excavar la evidencia material de esa Historia, descubres nuevas incógnitas, cuestionas con base a la evidencia obtenida y analizada ideas anteriores estandarizadas como correctas o improbables, de acuerdo a la mecánica académica que prevalece en ese momento que te mantienes activo. Luego quien piense que estás pendejo no puede llegar y decírtelo; no sin antes tirarte a la cara la evidencia que prueba lo contrario. Y pasan los años y resulta que no te contestan unos, otros que no esperabas traen nueva información a la discusión que tú previamente comenzaste; y podrán estar de acuerdo o mandarte a la verga, siendo lo importante éste ejercicio dialéctico y colectivo de crear y testar conocimiento en la realidad.

Fundamental para entender una tesis y generar su antítesis, es necesario dar antecedentes. Así que si me preguntan cuándo me hice chairo, me acuerdo que fue en 1988 en el mitin de cierre de campaña presidencial del Lic. Cuauhtémoc Cárdenas; en lo que fue mi primer fraude político. Mi jefe me llevaba en sus hombros y yo traía una bandera de plástico gigante del PMS de don Heberto Castillo. Crecí en una casa en donde aprendí a leer y a contar con el camarada borriquito Petia, libro de la Editorial Mir, Soviética, por cierto. En sexto de primaria fui (porque siempre he sido bien pendejo para las matemáticas) a tomar clases de regularización en la Tlacotal al oriente de la Ciudad de México, con la maestra Consuelo Solís, viuda del guerrillero Genaro Vázquez. Jugaba con su hijo Genaro Jr., quien luego supe andaba en el EPR. Años después en la ENAH  Tropical comencé a leer por huevos en teoría arqueológica a Marx y al Materialismo Histórico, de acercarme al EZLN por el mero privilegio de ver a todos los indígenas del país en mi universidad, de verlo con mis propios ojos (porque siempre he creído que hay cosas que no puedes vivir más que una vez, y luego para siempre en forma de recuerdo). La ENAH también me llevó a Nicaragua donde conocí y aprendí cómo hacer cocteles Molotov con veteranos de la Revolución Sandinista y su juventud universitaria. Siempre fui de izquierda.

Conforme te especializas cada vez te alejas más de lo que originalmente comenzaste por estudiar, y un día dejé de trabajar con los restos materiales de los indigenas muertos, para comenzar a estudiar la vida diaria y ritual de los indigenas vivos allá donde estaba. Esto me metió a rincones antes inimaginados  por mí a ver lo que nunca antes habría creído que podría ver. De este periodo saqué la conclusión de que si bien yo me declaro agnóstico y creo que no podemos, sin evidencia, conocer ciertos misterios de la realidad humana, también aprendí a creer en los que sí creen. Y descubrí que México es el monstruo de las mil espaldas… y creo que millones de mexicanos también lo hicieron. Siempre que me han dejado publicar en Planisferio he hecho manifiesto mi rechazo a lo pinches gringos que hoy se representan en Trump, y antes lo hicieron con Obama y Bush para ser como siempre americanos. Sé,  y sé que millones sabemos que los mexicanos somos la mera mamada, y a pesar de pelearnos siempre con nosotros mismos, es el gringo el enemigo a vencer, porque lo tenemos a las puertas del castillo, porque como ratas con las que estamos simbiotizados,  les hemos dejado infestarnos con su economía; se perdió el sueño de don Lázaro Cárdenas de ser un país autónomo, grande. Caimos entre tanto pinche neoliberalismo  de mierda en una adictiva relación tóxica donde estos cabrones nos dicen qué ver, qué comer, qué pensar, qué no pensar, qué no hacer; se ofenden por todo lo que somos pero sin la mano de obra mexicana que vive en la clandestinidad en lo que ahora es su territorio, estarían peor de lo que hoy están.

Aquí es donde quiero ponerme serio, porque cito a quien creo es una de las mentes mas lúcidas del mundo mundial, y quien resulta es mexicano, y además es de la UNAM, mi segunda alma mater  que me llevó a vivir fuera de México. El Dr. Alfredo Jalife y su tesis de el nuevo orden tripolar. Al que quiero hacer añadiduras que están sujetas a revisión y buscan sumar a esta realidad, donde la pregunta central de este monólogo es: ¿qué verga vamos a hacer los mexicanos? Estamos como hace 600 años, cuando los aztecas andaban a fuerza de ser exterminados, haciendo el trabajo sucio de quienes eran los pinches gringos de esos días en lo que hoy es la Ciudad de México, los tepanecas. Fue tanto el poder y crédito que su presencia para estos vatos, que los aztecas siempre fueron una amenaza. Dicen que Matt Groening no falla en sus predicciones a través de los Simpsons y Futurama, y es en Futurama donde anunció que la tercera guerra mundial es la México-Americana. Y en eso de la Geopolítica contemporánea, fue el Dr. Jalife quien ya describe hoy por hoy a México como el territorio donde se viven los campos de batalla de estas guerras económicas y culturales. Así de puteado dejó el PRIAN al país. Así de puteado. Y nosotros acostumbrados al caos, no nos hemos dado cuenta que es en el caos donde mejor florecemos, donde irradiamos luz y somos todo lo mejor que podemos ser. ¿Acaso terremotos, líderes mierdas, inundaciones, corrupción política sistemática, no nos han fortalecido en nada?

El cambio de régimen con Andrés Manuel López Obrador significa (les guste o no  a  whitexicans y prianistas), la vuelta a la idea de una nación autónoma e independiente, antes (pero antes, muy antes hace siglos) perro de pelea hoy perro flaco y puteado. Hoy por hoy México lleva como siempre (pero sin gobiernos descarada y abiertamente corruptos)  viviendo en la crisis que parece se intenta detener en pos de tener un gobierno y una nación soberana. México es un país comatoso, al que todo este pedo del Coronavirus le va a hacer lo que él viento a Juárez. Para entender al comatoso déjenme contarles desde dónde lo describo: yo vivo en el sur de España, que además es parte de la Unión Europea, lo que significa que no se manda sola. En Europa manda Alemania, pero Europa le entrega cuentas a USA, y USA los acaba de abandonar por cómo Francia (¡su perra! ¡Sí! A la que le salvaron el culo en las guerras), ha estado coqueteándole a los rusos; sí, a los rusos. Así que en Marzo de 2020 Europa está sola, y los países que conforman a la Union Europea, están desamparados). Hace unos días España anunció que entramos en estado de alerta pandémica y las escuelas han cerrado a todos los niveles, los servicios públicos se restringen al mínimo, quedan prohibidas las concentraciones mayores a 1500 personas, y de pronto sanitarios, gente que chambea en los supermercados, repartidores y camioneros son héroes a quien sí se les aplaude salir a trabajar. El resto de comunidades españolas están pidiendo que la comunidad de Madrid sea literalmente aislada. ¡AISLADA!  Aquí donde vivo, desde hace una semana todas las noches a las 8 se oyen aplausos en las balcones y portales. El Gobierno del Reino de España anunció medidas económicas de apoyo a las Pymes para retrasar (si son ciertos los pronósticos) la caída de los pequeños contribuyentes a esta recesión producto de la lucha por los precios del petróleo y los activos de las empresas chinas en el extranjero. En la política todo el mundo pide la cabeza del Presidente del Gobierno y del Vicepresidente; Pablo Iglesias. Quien hace diez años andaba de porro en la Universidad Complutense de Madrid y co fundó el movimiento de Podemos, hoy (como dicen coloquialmente por aquí),  está callado como una perra.  El  panorama optimista pero real, es que España estará aislada durante al menos mes y medio, donde todo se reducirá al mínimo; las fuerzas del orden han tomado las vías públicas y multan con un chingo de feria a quien ande valiendo verga por la calle sin una excusa precisa (comprar para almacenar sin exagerar, ir a urgencias, comprar tabaco, recoger o llevar comida, pasear al perro, tirar basura, ir la la farmacia. Vivimos en un Estado de Excepción mediático y político. TODO el mundo acá tiene miedo. Pero: ¿qué verga tiene que ver con México? Que el comatoso sigue vivo. Comatoso, pero comatoso pasará está crisis. ¿En comparación a qué? A que Europa va de golpe y sin saberlo a morir por algunas semanas económicamente. Cuando los reviva el FMI (o quien sea, quizás lo chinos a quien el Rey Felipe VI les debe un chingo de lana) acá en Europa nos enfrentamos al enigma de no saber qué tanto nos ha cambiando esta experiencia casi mortal, y a quién le deberemos el habernos regresado del mundo de la recesión. El mundo se ha repartido, y el juego antes bipolar, es ahora tripolar (y qué razón lleva el Dr. Jalife). ¿Seguiremos siendo las perras de los Estados Unidos otra temporada? O cómo está escrito en el ADN mesoamericano, entre la adversidad floreceremos no sin antes comernos a nuestros viejos amos, celebrando entre danzas y cantos, el ofrecer su corazón al Sol. Personalmente creo que hemos llegado al punto donde las luchas nacionales de derechas e izquierdas ya no son relevantes. El nuevo paradigma en México volverá (como siempre debido ser) al esquema de una economía mixta (economía cabrones, que los mexicanos inventaron), donde privados y Estado construyen la infraestructura necesaria para el desarrollo económico de mi  precioso país.

Lo peor que le puede pasar a un país o a una persona es tener todo el potencial de crear (destruir) y no poder ser explotado por sí mismo, sino por otros que le usan a su beneficio personal y geoestratégico. México necesita emprendedores y no coyotes empresariales (como bien lo dice de nuevo el Dr. Jalife). La primera pandemia que viví hace 11 años fue la que la maestra Maria Ester Gordillo bautizo como la Influencia AHLNL, esa cuyo Ground Zero fue la Ciudad de México y de la que todos los que la vivimos, aprendimos a taparnos el hocico cuando estornudamos. Y ¿qué paso? México sobrevivió mejorando (quiero  creer,  la calidad de su potencial humano). Hoy que seguro vivirán aislados y habrá reuniones clandestinas de infectos a beber y valer verga; harán mucho home-working, saldrán por lo mínimo y les tocará tener que aguantarse a huevo  a ustedes mismos, recuerden que en un mes y medio o  quizás unos meses más, las reglas del juego mundial habrán cambiando y el comatoso podrá despertar porque ha tenido cuidados intensivos. ¿En qué condiciones estaremos? Quién sabe, pero no olviden que es naturaleza del mexicano, florecer y brillar en el caos.

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