Desde el 2012, año en que nos enrolamos en un divertido viaje en coche desde Pachuca hasta Monterrey, algunos amigos y yo no hemos dejado de asistir al Festival Nrmal que para nuestra suerte se mudó a la ciudad de México desde hace dos años. Este festival nace con la firme intención de dar a conocer propuestas musicales emergentes, frescas, arriesgadas, con énfasis en la potencia y calidad, donde se dan cita artistas locales, nacionales e internacionales que darán de que hablar en el futuro. Por ahí pasaron Grimes, El Columpio Asesino, Dávila 666, Juan Cirerol, Los Rakas, B Flecha y una infinidad de bandas indie antes de ser conocidas por el gran público.

Con esta premisa en la mente llegamos al Deportivo Lomas Altas, una zona militar, rodeada de soldados y caballos, la seguridad y el staff del festival son muy amigables y alivianados para recibir una audiencia vestida de forma rara pero con una afinidad con la vanguardia que se les nota hasta en el peinado.

Aquí “los nombres pequeños si importan”, así es que la gente llega desde temprano, aunque no conozcamos a la mitad de la alineación que anuncia el line up sabemos que la curaduría nunca nos puede defraudar. Aunado a la irresistible oferta musical, el festival ofrece una “curada” selección de alimentos; los mejores foodtrucks, proyecciones de video, intervenciones artísticas, mercadillo de productos independientes y activaciones de marcas que te mantendrán entretenido si no te llama la atención lo que se pasa sobre los escenarios.
Este año el festival viene precedido por showcases del Austin Psych Fest y una sección de conferencias denominada Nodo, un programa gratuito que tiene como propósito detonar el desarrollo entre agentes creativos y profesionales del circuito musical que se lleva a cabo en el Centro de Cultura Digital.

En esta entrega del NRMAL pudimos disfrutar del flow del hommie Simpson Ahuevo abriendo el escenario de Red Bull para seguir con el rap en tu idioma de Bocafloja; pasamos por una hamburguesa gourmet en la #CocinaCentral que tardó años en salir. Ya comidos disfrutamos de uno uno de los momento álgidos: El Último Vecino desde España debutaban en el escenario principal con gran aceptación, una banda que si intentáramos describir sería como si The Drums tocaran covers de New Order o viceversa.

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El Último Vecino

 

 

 

 

Phantogram

Phantogram

Chain & The Gang

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Fatima & The Eglo Band

 

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Chancha Vía Circuito

NRMAL 2015

Black Angels

 

Seguimos con Peaking Lights recibiendo el atardecer y para nuestra sorpresa un show que nos voló la cabeza. Chain and The Gang con su banda de chicas daba una demostración de verdadero rock and roll a la vieja escuela, el dj set somnoliento y clavado de Rebolledo nos aburrió, no es lo mismo sin una tacha encima, salió al quite Chancha Vía Circuito del colectivo argentino Zizek quien prendió a toda la multitud con su cumbia digital. En el escenario principal Fatima and The Eglo Band derrochaba sensualidad con su soul funk contemporáneo mientras nos enterábamos que Machinedrum no venía, perdió el vuelo… Luego más distorsión a cuatro guitarras con los Black Angels, (No confundir con los Angeles Negros) y cerramos el primer día con el pop, trip hop, rock de Phantogram, una actuación que dejó satisfechos a propios y extraños.

Buscabulla

El domingo llegamos a tiempo para atestiguar a Mondmaschine, un colectivo experimental con saxo y cello incluido comandados por el alemán Khan Oral, para este show los visuales corrían a cargo de nuestros paisanos Viral Inc, volvimos con el pop los sintetizadores y un cover a Luis Miguel con Buscabulla, vimos a lo lejos a Future Islands y los legendarios Swans, vamos al perreo con Whitest Taino Alive, buen cotorreo con un trasero gigante proyectado detrás de ellos y enseguida desde Houston Fat Tony con su hip hop fiestero. En la recta final El Guincho decepcionó con su dj set, Dj Dodger Stadium revivió los ánimos y nos puso al punto para disfrutar de Omar Suleyman el sirio loco, cantante de bodas que puso a bailar a los sobrevivientes de este bacanal hasta el último beat.

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Omar Suleyman

Por esto y muchas cosas más el Festival Nrmal se ha vuelto una cita anual obligada para intoxicarse de buena música nueva, en compañía de muchos amigos, en un ambiente de fiesta que además se celebra el mismo fin de semana de mi cumpleaños, si aún no lo haz vivido te lo recomendamos ampliamente.

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