En México el cine fantástico ha pasado por etapas, momentos, y situaciones que le han costado credibilidad como género, sin embargo, se han desarrollado esfuerzos que han resultado interesantes a pesar de los embistes de la crítica especializada, que no hacen más que quejarse de manera intensa.

El cine fantástico nos permite ver películas creadas por hombres y mujeres que crean, diseñan, sueñan mundos y dimensiones donde las leyendas populares que han asustados a los abuelos y a los padres toman vida y respiran en el cine, pero también existen esos creadores que buscan en la experimentación y buscar líneas y maneras diferentes de contar historias.

Asustar es sin duda un arte, y más desarrollar una historia que atrape y cautive al público para que decida verla de principio a final, pocos directores producen esas sensaciones en una obra.

El arte de generar terror en el cine, puede ser llevado a lo sublime o a lo ridículo. Se deben cuidar detalles para evitar ese tipo de cuestiones. Enrique Taboada es hijo de los actores Julio Taboada y Aurora Walter, quienes poco destacaron en el medio artístico nacional, sin embargo, el ahora cineasta, se dedicó a escribir guiones para cine y televisión, se comenta en el medio que llegó a desarrollar más de mil obras cuyo destino era la pantalla chica.

Su primer guión para la pantalla grande es Kid Tabaco (1954), una historia plagada de pretensiones sobre el medio boxístico, que le fue pedida ex profeso para el cine. Mientras Taboada hacía una historia con referencias “intelectualoides” a los mitos del pugilismo, entre ellos el Kid Azteca, el realizador asignado no lograba sacar ningún provecho de la historia.

Taboada se siente tan mal tras esa película que abandona el cine por cinco años. Es tanto su coraje con el director que despotrica contra la cinta en alguna revista de moda: “Cambió los personajes, a los secundarios los hizo protagonistas, “No fue capaz de entender la esencia de la historia” comentó.

A partir de Chucho El Roto un trabajo que agradó al público y le dio un buen lugar y posición en el medio, comenzaba a destacar como creador.

En 1960 surgió su trabajo El Espejo de la Bruja, en ella se manifestaban los conocimientos, gusto e inclinación del autor por el esoterismo y las historias de brujería, así como relatos antiguos de estos ambientes siniestros. Sin embargo, se dice que la obra tuvo una pésima dirección.

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1966 fue el año que dio a luz Hasta el Viento Tiene Miedo. Cuyo título rompe los clichés habituales para dar nomenclatura a una película de terror.

Es una historia concreta de miedo, cuyo escenario principal es un internado para señoritas, donde ven la presencia de fantasmas, espectros, y el miedo es recurrente todo el tiempo.

Entonces en este trabajo podemos ver elementos y recursos muy simples, que el cineasta sabe usar de manera inteligente, las escenas donde se muestra oscuridad generan puntos clave y momentos de tensión, vale mencionar que en sus películas no se hace algún uso excesivo de sangre que brota por todos lados, como es lo habitual, en estas obras.

También juega con los días y la noche, se manifiesta un uso mayor por las escenas nocturnas que las de luz de día. El autor manifiesta en esta película su capacidad de contar historias de terror, usa elementos de la naturaleza, los movimientos de la cámara son un recurso que el explora y disfruta hacerlos también.

El Libro de Piedra fue creada y publicada en 1969 la primera actriz Marga López vuelve a confiar en Taboada. Pues ella participó en Hasta el viento tiene miedo, cuya proyección fue bastante importante, en esta historia el autor describe una pequeña niña quien desarrolla un vínculo con el espíritu de otro infante, el cual se encuentra encerrado en una estatua de piedra.

Más Negro que la Noche retoma el aire claustrofóbico, una obra publicada en 1975, en la que se cuenta las relaciones de amistad entre las mujeres y el recurso de sugerir en vez de mostrar de su pasada obra, hasta en su reparto repite actrices Marga López. De nueva cuenta el mal proviene de algo cotidiano y por lo mismo cercano.

En este caso un gato negro. Con guiños a cuentistas clásicos de terror (el más visible, Poe) y de nueva cuenta a las leyendas urbanas, conserva esa solidez de sus anteriores trabajos.

En 1984 que dirige su última obra, que se ha convertido rápidamente en un hito subterráneo. Veneno para las Hadas, llamada en Estados Unidos y el resto del mundo The Evil Fairies.

Taboada dueño de todos sus recursos y sabe que resortes apretar para conseguir la tensión necesaria. Cuenta con mucha inteligencia la historia de una niña que está convencida de ser bruja y que por lo mismo desea acabar con su Némesis natural, las hadas.

La pequeña Ana Patricia Rojo, nos enamora con su inteligencia, con sus conjeturas, con su odio pensado y repensado contra las demás niñas bobas de su clase. Taboada ha dejo una serie de películas que sin duda son un enorme esfuerzo de trabajo, concepción, es un maestro de los que trabajan con poco presupuesto y logran concretar películas de calidad y memorables, que son a prueba de fuego y del paso del tiempo.

El cine de Taboada definió la manera de hacer cine en una época que no había muchos recursos o un público definido por estos géneros. Sin duda alguna el trabajo fílmico de este autor mexicano se quedó para trascender entre las penumbras de los espectros, fantasmas, y suicidas que irrumpen en la lógica de la cultura mexicana.

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