Por: María Fernanda Barranco Skewes

Encuentra la relación que tienen un perfil de Myspace, un gif de “emos” besándose y una canción que permita que todo el mundo que abra ese perfil sepa en un sólo scroll todo acerca de ti…la relación podría ser la vulnerabilidad que existe, existía o sigue existiendo en una generación que llegó a romper los patrones sociales de identidad prestablecidas.

Ese perfil solía ser un desfogue, te permitía sentirte perteneciente a una tribu de almas virtuales en búsqueda de ser vistas y sobresalir por mera autenticidad. Resulta cómico el hecho de medir la autenticidad a base de comentarios, aprobaciones, seguidores, mismas que hoy se mimetizaron en “likes” y unos cuantos emoticones.

La era del deber ser, de la sobre identificación, del milenio adjudicado, de la presión desmedida que existe ante el patriarcado. Patriarcado entendido como una relación de sumisión y control, sin género predispuesto, simplemente control.

Joe Dispenza en su libro “Deja de ser tu”, hace una pregunta que a mi parecer es interesante: “¿Cambiaremos cuando nos comprometamos plenamente a creer que al elegir el pensamiento/señal que enviamos produciremos un efecto perceptible e inesperado?”. El ser humano suele ser perceptible, sobre todo cuando pretende esperar un resultado diferente al actuar de la misma manera.

Los perfiles cambian de nombre, cambian de dueño, cambian de imagen y de color; lo que parece no cambiar es la esencia de esas plataformas; la cual está posiblemente basada en la percepción que habita en la carencia que el ser humano tiene al no integrar en sí mismo la vulnerabilidad, y así poder transformarla en su mejor arma. Qué liberador sería mostrar ese “lado b” sin pudor, dejando a un lado la propia idealización y control sobre el tener que ser, para mí eso significa el patriarcado, el poder del falso placer.

Esta generación ha subsistido experimentando desde la reinvención y adaptación, incluso desde la presión de toda esa sobre identificación. Modificando aunque sea de perfil en perfil todas aquellas maneras en las que ya no es posible vivir; algunos hacen cosas, otros dicen otras cuantas, unos más solo critican, observan o analizan, y es posible que todos ellos y que todos nosotros, tengamos presente que igual y mañana este mundo simplemente se hará trizas.

Imagen: Hugo Días

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