Reseña Día 1

Versión Andrés Soto

Tras varios de meses de mantener a la escena del metal divida sobre sí este festival estaría a la altura de grandes producciones como el Hell & Heaven o si sería un fiasco como el infame Force Fest, por fin el Domination Fest llegó a México los días 3 y 4 de Mayo.

En esta, su primera entrega y con más de 60 mil asistentes, les contaré como viví el primer día del evento. El cartel era interesante para ambos días con bandas como Unearth, Converge, Animals as Leaders, August Burns Red, Parkway Drive, entre otras. Sin embargo, la presencia de Every Time I Die para el viernes 3 hizo que me decidiera por ese día. Justo en la nostalgia y en mi corazón metalcorero.

Finalmente, llegó el día y tras varios problemas técnicos por fin estaba en el el Foro Sol. A las 8 de la noche me encontraba corriendo en aquella pista del Autódromo Hermanos Rodríguez, que ha sido mi martirio en varios festivales, para llegar a ver a mis bandas favoritas. Esperaba que hubiera un contratiempo en los horarios que me permitiera ver a Parkway Drive, para mi desgracia esto no sucedió, lo horarios y la organización fueron perfectos. La lluvia perdonó al Domination Fest pero no la persona que organizó lo horarios; 3 de las bandas que quería ver tocaban casi a la misma hora. Corrí junto con mis amigos para escuchar a Limp Bizkit pero sabía que no podría estar tanto tiempo si es que quería escuchar a otras bandas que me gustaban, así que me detuve frente al escenario principal, Domination Stage, y me quedé a la orilla de la multidud escuchando «Break Stuff» y «My Generation» esos temas de inmediato me trasladaron a mis épocas de secundaria, donde esperaba ansioso a que mi padres se fueran a trabajar y así poder subir el estéreo a todo volumen. Fue en ese entonces cuando recordé lo mucho que me gustaba Limp Bizkit.

August Burns Red iba comenzar, así que, una vez más, corrí lo más que pude al Evolution Stage, que estaba en lado opuesto de donde me encontraba. Al llegar, se repetía la misma problemática, solo podría estar al rededor de quince minutos antes de volver a correr hacia otro escenario para ver a Every Time I Die. Aunque fue poco tiempo, el metalcore melódico de August Burns Red que tanto los caracteriza me hicieron viajar al pasado con flashbacks de cuando los fui a ver por primera vez aquel invierno del 2008 en el ahora extinto Hard Rock Live. Me sentía joven de nuevo.

La hora había llegado, Every Time I Die, cerrando el Crow’s Nest Stage. Al llegar, me recibieron con la canción favorita de varios (yo incluyéndome) «Decaying With The Boys», no lo podía creer, estaba frente a una de mis bandas favoritas que había querido ver desde hace muchos años. Era una banda «del montón» cerrando el escenario más pequeño del Domination, pero yo sentía que eran los headliners del festival, y ahí estábamos yo y solo 250 personas más, los freaks, los «morros», los alienados de la escena del metal, coreando al unísono temas de sus mejores álbumes, como lo son Low Teens, Ex lives y From Parts Unknow por más de 50 minutos.

La noche estaba por terminar, Kiss cerraría el escenario principal en un par de horas, pero faltaba otra parada mas, el Head Banger’s Stage, y quienes se encargarían de cerrarlo era nada más y nada menos que Meshuggah, banda sueca de metal progresivo extremo. Maté dos pájaros de un tiro, Meshuggah era otra de las bandas que no había podido ver y era momento de sacarme esa espina. Abrieron con «Clockworks» e inmediatamente el público empezó a sacudir las cabezas de manera brutal al ritmo de los desgarradores riffs. Siguieron con temas como “Born in Dissonance» y «Demiurge» en los cuales el ritmo no bajó, todo lo contrario, estaba formando parte de un frenesí colectivo. Meshuggah terminaba y ahora solo quedaba Kiss para cerrar con broche de oro la noche.

Un golpe de suerte, me hizo volver a encontrar a mis amigos que había perdido desde Limp Bizkit y juntos ahora nos dirigíamos al escenario principal. Fue impresionante para mí ver a la gran cantidad de personas que estaba reunidas para ver a Kiss, desde adultos mayores hasta pequeños niños con la cara pintada como Gene Simmons o Paul Stanley. Por 2 horas, Kiss deleitó a su público con las canciones de “Shout it Out Loud”, “Lick it Up”, “I Was Made for Lovin’ You” y “Rock and Roll All Nite». Nunca olvidaré los fuegos artificiales que iban al ritmo de la música, Gene Simmons sobre una plataforma con la boca llena de sangre, todo Kiss despidiéndose por última vez de los mexicanos y todos deseando que la noche no terminara.

Salí emocionado, nostálgico, adolorido y obviamente esperando la segunda edición del Domination Fest.

Versión R.U.D.O

Llegó el día del Domination, y tenía sentimientos encontrados, el cartel me parecía de lujo ambos días, pero el acomodo de los horarios fue una porquería, de las 7 bandas que quería ver, sólo pude hacerlo con 3. Pero valió la pena. Llegué tarde como siempre y ahora más tarde por el tráfico horrible de viernes de la CDMX. Después de una accidentada entrada y una corrida de unos 300 metros llegamos. Ya no vi ni a Parkway Drive, Blodbath, Every Time I die y August Burn Red, pero la verdad iba por Limp Bizkit, porque tal vez sea la primera y última que los vea y con los demás hay más posibilidades en el futuro.

LIMP BIZKIT:

Una de mis bandas favoritas de cuando era teen y que nunca había visto en vivo, los puisieron a tocar solo una hora y ya sabía que iba a ser un set corto entonces no llevaba muchas expectativas, con verlos bastaba. Llegamos acabando Break Stuff, siguió My Generation, Rollin, Nookie, Full Nelson con Andrei Pulver de Lack Of Remorse y My Way para dar paso al show de karaoke de Fed Dusrt, que se aventó Brain Stew de Green Day, Heart-Shaped Box y Smells Like Teen Spirit de Nirvana y el clásico Faith de George Michael para cerrar con Take a Look Around. Faltaron muchas canciones viejas, tenía la esperanza de que cantaran Counterfeit, pero no. Como sea quedé satisfecho con el show, Fred Durst es buen frontman, no le entendí al disfraz de Wes Borland y Dj Lethal es un jefe. Los visuales eran una pantalla con una caricatura de ellos tipo RockToons de los dosmiles y toda la letras de las canciones en karaoke para que todos cantaran.

MESHUGGAH:

Alguna vez solo los vi 10 minutos hace como 3 años en un Knotfest, a lo lejos y sonaban increíble, acá empezó el set y cimbraron el suelo los primeros bajos y guitarras brutales, la voz falló un poco pero mejoró el sonido durante el transcurso. Este setlist si quedó en mi favorito de metal que he visto en la vida. Born In Dissonance, Lethargica y Bleed me volaron las pocos sesos que quedaban a esa hora. Acabó el set y nos dejó a todos con mucha adrenalina en el cuerpo, listos para ir a culminar lo que quedaba del festival.

KISS:

No soy fan de Kiss pero es de esas bandas que si tienes la oportunidad de verlas en vivo, tienes que hacerlo. Son la banda más gringa que haya visto y con un poder muy cabrón de mover a los miles que nos encontrábamos ahí. A pesar de la edad dieron un muy buen espectáculo y anduvieron volando por el escenario, sacándose sangre y jugando con fuego. Solo me sabía I Was Made For Loving You y Rock & Roll All Nite, grabé un par de videos para un tío que si es fan pero no me quiso acompañar.

El ambiente en general estuvo bastante bien, la organización, las activaciones de marca.

Lo que está de la chingada en este y en otros festivales (que generalmente son de metal) es que dividen la zona preferente y a los de general los mandan súper atrás, eso sin contar que ya está la zona plus. Ahí si extrañé el Knotfest.

El rock no está muerto, la nostalgia es lo que lo mantiene vivo.

 

Reseña día 2.

Por César González

Hay que decirlo, el segundo día no contó el evento con la buena convocatoria del día anterior, parece que el efecto KISS fue fuerte. Era mi primera vez en un festival de metal y tengo que reconocer que me lo imaginaba diferente, en cierto modo más oscuro, pero para mí sorpresa fue un festival muy colorido y con todos los servicios funcionando bien. Me gustó que hubiese zona preferente, la verdad es que sí es un aliviane para los que vamos más a escuchar y de verdad ver el show y no tanto a echar fiesta.

Para variar se nos hizo tarde y ya no llegamos a Ratt y como ya no quisimos movernos mucho nos fuimos directos a ver a Apocalyptica, me llamaron mucho la atención, jamás siquiera me pasó por la cabeza verlos en vivo alguna vez y me gustó mucho el sonido de los distorsionadores en los instrumentos acústicos, obviamente el show estuvo repleto de hits de Metallica, así que resultaba familiar.

Este día se cumplió la amenaza y ya tocó algo de lluvia, pero fue sólo un rato y como hacía algo de calor hasta sirvió para refrescarse. Luego tocó el turno de Dream Theater, lo mejor que escuché en el día, qué tipos tan virtuosos. No había momento para distraerse si uno quería procesar todo lo que estaba saliendo de esas bocinas, los cinco son unos genios, pero si tengo que destacar a alguien creo que sería a Jordan Rudess y a John Petrucci, qué forma de mover los dedos y crear armonías. Nunca pude ver a Dream Theather con Mike Portnoy pero quiero pensar que no lo extrañan mucho, Mike Mangini es increíblemente veloz.

Después de tanto virtuosismo era momento de ver a Alice Cooper, uno de los shows más esperados. Para los que estábamos ahí, qué bien que no haya habido tanta gente, pero sí se siente uno mal de que una leyenda del género no haya sido más reconocida y haya contado con mayor asistencia. Alice Cooper tiene bastante energía y la transmite, su voz, aunque procura no esforzarla mucho, sigue llenando las canciones. Tengo que confesar que, aunque estaba ahí enfrente Alice Cooper, en casi todo el show no le quité los ojos a Nita Strauss, su guitarrista. Tal vez un día me arrepienta, vamos, que estaba enfrente Alice Cooper y no lo pelé mucho pero es que Nita es un ángel.

Así terminó el Domination, lo único que nos quedó fue sentarnos un momento para empezar el reto de salir del autódromo y empezar a regatearle a los taxis. Mi primera vez en un concierto de metal tuvo un buen final.

 

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