Crush, amor imposible, amor platónico… que me gustas mucho y yo a ti nada… Que siento cómo me derrito cuando pasas, qué hago las muecas más raras para que no se note el nervio y mi corazón se escapa de mi pecho cada vez que cruzamos la mirada: ese momento cómodo-incomodo al estar enamorado y tener la incertidumbre de no ser correspondido o ignorado (en el peor de los casos). Hoy en el Chicle de Menta, la forma bailarina de hacer una tragicomedia mucho más divertida…

“Que se me nota tanto que me gustas, que se me nota tanto que te quiero, que se me nota tanto que te adoro… que se me nota tan, que se me nota tanto (…)Por más que me acerque has construido un abismo, y aunque por más que me aferre: Yo para ti no soy nadie”.

¡De-de-dënver! Como parte de Sangrecita, su más reciente álbum de estudio, nos regalan esta bonita pieza musical (llamada Yo para ti no soy nadie) que habla de cuando estamos tan clavados con alguien que es imposible ocultarlo: le echamos muchas ganitas para acercarnos a la otra persona y pues nada sólo conseguimos una bofetada de desprecio e indiferencia…

“Creo que esto es… ¡sensacional! Eres un bombón, late mi corazón. Cuando te siento tan cerca algo me pasa, que no puedo dejar de mirarte… Creo que esto es mágico, ¡me gustas mucho! Estas bien padre”.

Igual no todo es negativo, antes de estar desilusionado hay que estar emocionado y bueno el que te guste alguien no siempre es triste. Por el contrario, las emociones que saltan de nosotros nos ponen de buen humor, muy alegres y con ganas de gritar al mundo como esa persona especial nos hace el día con una sonrisa. Nada mejor para sonorizar ese momento que Estás bien padre, de Lady Bombón.

 

“Why can’t you want me like the other boys do? They stare at me while I stare at you. Why can’t I keep you safe as my own? One moment I have you the next you’re gone, rehearsed steps on an empty stage. That boy’s got my heart in a silver cage, why can’t you want me like the other boys do? They stare at me while I crave you…”.

No es que nos pudra la soledad, igual y tenemos por ahí nuestros fans pero no son quienes nos hacen suspirar. Es una paradoja el no querer a quien te quiere y desear lo que no se tiene. Preguntarse si otros ven en ti algo especial, por qué esa persona que pone tu mundo de cabeza es complicado. Crave you, de los Flight Facilities plantea en una pegadiza melodía esta incomoda y a veces cíclica situación. Un favorito de toda la vida:

Ustedes, ¿cuál le dedican a su amor imposible? Compartan, digo, nunca se sabe cuándo una recomendación nos puede sacar del apuro y hacernos lo imposible posible 🙂

 

 

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