Un disco:

Chvrches

Every Open Eye

Glassnote/Universal, 2015

Con el paso del tiempo y el ejercicio continuo del periodismo –y un poco de sentido común- se desarrolla un instinto que permite entrever lo que puede convertirse en un tremendo acontecimiento comercial y acaparar las listas de ventas. Me sorprendió una declaración de la cantante de esta banda que enfatizaba su pasión por la música electrónica –para ella parte crucial de la propuesta-. Lo cierto es que los acompaña un extraordinario halo pop con el que envuelven sus composiciones. Nada más contemporáneo que esto.

En “Every Open Eye” maximizaron sus fortalezas; hay que reconocer que la seguidilla inicial de “Tracklisting folgt”, “Leave a Trace”, “Keep You on My Side” y “Make Them Gold” es un verdadero trallazo. Contiene una carga energética sorprendente que acompaña melodías que se adhieren a la piel y desatan un frenesí dancístico en plenitud. A fin de cuentas, pop electrónico de alto octanaje que sin problema puede colarse entre las masas, el público especializado y la crítica (de hecho, ya está obteniendo las notas más altas).

Especulemos que en 8 de los 11 temas que lo conforman alcanzan el calificativo de sobresaliente y en estos tiempos en que los álbumes han perdido importancia en pos de dar con canciones sueltas se trata de un dato no menor. El conjunto es poderoso a través de la suma de las partes. Estos escoceses acumulan experiencia en la industria y ello se nota; además Lauren Mayberry ejerció largo tiempo como periodista y tuvo oportunidad para analizar y reflexionar lo que se requiere para seducir a los escuchas.

Han conseguido un puñado de canciones atascadas de frases llegadoras que se envuelven en un torrente de prendidez –en su mayoría-. Incluso es evidente que cuando bajan la velocidad pierden esa capacidad de impacto que hace de este disco un tremendo golpe de autoridad. Los de Glasgow han editado uno de los trabajos más brillantes del año, pues de manera natural combinan inmediatez con profundidad. En medio de la vorágine podemos entrever verdades inmediatas; esa es la sensación que nos dejan 40 minutos de euforia.

Un libro:

Edgar Borges

La ciclista de las soluciones imaginarias

Editorial Nitro-Press, 2015

Juan Nicolás Becerra

 Llegar a los 42 años no es referente para que una persona viva en un hundimiento intelectual y mucho menos vivir en la zozobra y a la sombra de una mujer cínica y abusiva que no lo deja respirar: “Señor Silva, ya tiró la basura”, “Señor Silva, siéntese a cenar”; justo es el ambiente que se respira en los primeros capítulos de esta maravillosa y notable novela que acertadamente se edita en México.

Los lectores se inquietan con el título del texto dado que la bicicleta engancha de manera automática y la historia no demerita en lo absoluto. La aparición de una hermosa ciclista en vestido que pedalea y baila al mismo tiempo, que dispara fotos y hace acrobacias al cletear, y que muestra unas piernas largas y sonrisa perfecta son el detonante para sacudir al barrio de la monotonía y del yugo de un Ayuntamiento que despiadadamente censura a sus habitantes con un sistema impuesto y que nos les permite vivir en armonía.

Esta bailarina de las ilusiones tiene una influencia particular en el protagonista al grado de inyectarle esa rebeldía y la clarividencia necesaria para buscar recuperar vida y anhelos. El provocante pedaleo le permite vislumbrar que vive en la ficción y realidad que a su mujer le conviene y que junto con sus cómplices de barrio le ha impuesto al Sr. Silva.

El Premio FIL 2015, el catalán Enrique Vila-Matas dice del autor: “Edgar Borges entiende la literatura como un complot contra la realidad”.

Esta historia primordialmente aborda la mediocridad de los individuos en torno a una vida rutinaria y sin imprevistos que se ha permeado como un modelo de vida a seguir; sin embargo la trama se torna muy alentadora y reflexiva justo cuando se percibe el mensaje incisivo de la encantadora ciclista.

Una lectura obligada de literatura en movimiento para leerse durante la rodada predilecta que el lector escoja.

Portada-La-ciclista.-Edición-mexicana

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