La ruptura siempre es dolorosa, conforme se haya forjado nuestra personalidad nos llevará a cruzar un paso a la madurez, drama interminable o un pozo que pareciera no tener  fondo. Ser asertivo ante cualquier pérdida es muy complicado, hasta a los más iluminados les ha golpeado fuerte un adiós. Y no me malinterpreten, no solo me refiero a perder una pareja, se puede perder también un recuerdo, un amigo, compañía, la confianza.

Para mis queridas Mariana, Ariana y Berenice, no sé va a pasar pronto pero deja de importar igual, y un día a va sanar. Parte de eso involucra llorar, y dejar salir todo para que no se estanque y haga lama en el corasound. Tal vez es que hay que ser menos Jedi y más Sith. No puedo asegurarlo porque tampoco lo he descubierto, pero arme una bonita playlist para ustedes, para mí.

Es colaborativa mis queridos y rotos corazones bailarines, agreguen sus favs y dense grasa, que nada es para siempre.

 

 

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