El principio de este siglo generó revoluciones en la forma en la que la gente percibía la música. Desde cómo la comprábamos, hasta la manera de reproducirla. Comenzamos a abrir nuestros oídos a nuevas propuestas y la idea de aquel debate del 2000 donde algunos decían que la música electrónica “no era música” hoy nos parece más que ridículo.

Al inicio de la primera década de los dos miles la llamada Word Music, en donde se encasillaba a la música que no podía definir su género y que poseía tintes folk de su lugar de origen, tuvo un gran auge. Este movimiento, cobijó a artistas independientes que querían rescatar la música tradicional de sus lugares de origen e incorporarle nuevos elementos de la música contemporánea. Sellos como Putumayo y Six Degrees Records, entre muchos otros, comenzaron a acercarnos a este género musical y a apoyar la internacionalización de muchas agrupaciones (a veces hay que sonar afuera, para sonar adentro).

Fue así como lo popular, se hizo “popular”. América Latina no sé quedó a atrás y exportó una gran cantidad de artistas dejando escuchar al mundo, nuevamente, desde su roto pero siempre latiente corazoncito a qué sonaba lo más profundo de su ser. Hoy en Chicle de Menta, 3 viejos favoritos de onda para mover el bote con sabor latino y que formaron parte de la fuerte oleada de la Word Music a principios de siglo.

Es ESTÉREO, no stereo.

Mucha cumbia y mucha champeta con tientes electrónicos, es lo que podemos escuchar en la propuesta musical de los colombianos Bomba Estéreo. Esta agrupación es pura fiesta, y en vivo no van a permitir que dejes de bailar, brincar y literalmente pasarlo bomba; sin embargo, también sabe dónde estamos todos parados, y al igual que a muchos de nosotros les es lastimoso. El mensaje y compromiso social de esta banda está plasmado en canciones como El alma y el cuerpo y Bosque.

Hay muchas canciones imperdibles de esta agrupación, pero mi favorita de todos los tiempos es el cover que hicieron al hit noventero Pump Up The Jam de Technotronic, Ponte Bomb.

“Get your body on the floor tonight, make my day. Pump, ponte bomb”

Para cosechar nalgas de 14 kilates 

Residente y Visitante encabezan una de las agrupaciones latinas más importantes de la actualidad: Calle 13. Ellos son la muestra exacta de lo que me refería con hacer lo popular, “popular”. La verdad yo no soy muy fan, pero debo reconocerlos porque en vivo suenan (desde siempre) increíble y tienen una energía imparable. Por ahí del 2005, Atrévete los catapultó a fama, al éxito y al odio de muchos. ¿Por qué?, no más porque tocaban reggeatón, y hablaban (para algunos) lascivamente hacía temas incomodos a lo largo de su canción. A mí me suena a que su intención era hacer una mofa estilo La cumbiera intelectual, pero con la peculiaridad del humor puertorriquense. Les salió y nos les salió. Al final de la historia siguieron haciendo lo mismo, pero cambiaron el mood a “políticamente incorrecto”, “de conciencia social” y bueno los cumbieros intelectuales les abrieron las puertas de su letrado corazón.

A mí me gusta recordarlos con El tango del pecado, porque quienes reconocieron su talento desde siempre, además se cagaban de risa con letras como esta: “Todos los groseros a bailar encima de lava volcánica, súbele el volumen a la música satánica

Bacán, tu casa.

Adivinaron, aquí va uno de mis artistas chilenos favoritos: GEPE. Ya, la canción que voy a poner aquí es de este año pero no puedo pasar la oportunidad de mostrarles como el talento y los elementos de la cultura popular latinoamericana pueden tener grandiosos resultados sin fórmulas, sin ser forzados.

Gepe, es un artista en la extensión de la palabra. La forma en la que mezcla la música tradicional andina con el pop, lo electrónico y mucha buena onda, es maravillosa. Este año lanzó al mercado la canción Hambre, en dueto con Wendy Zulca. Esta chica fue y es uno de esos “boom” de YouTube involuntariamente cómicos, su primer material discográfico se tituló: ¿Papito por qué me dejaste?, en donde nos regaló joyas como Cerveza, Cerveza.

La colaboración entre estos dos personajes, nos invita a bailar entre ritmos sudamericanos y fiesta latina. La canción recibió una gran aceptación, además de ser el primer aperitivo del nuevo disco de Gepe, quien ha mencionado que va a sonar así, latino: “será muy latinoamericano: hay bolero, una rumba medio flamenca, música andina, merengue….”. Sin más preámbulos, báilele usted mismo:

“Si todos tenemos hambre alguien, alguien, alguien tiene que ser el que nos quite el hambre, pero no cualquiera puede saciarnos bien…”.

 

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