¿Desde hace cuánto podemos disfrutar de escuchar alguna canción de ritmo guapachoso sin temor a ser juzgados al por el escrutinio público? Recientemente, y mi teoría es que tras esa búsqueda de hacer o ser la diferencia, muchos se inclinaron totalmente a los géneros folk; y no, no me refiero a la onda folk norteamericana (con guitarra acústica, voces suaves y demás), me refiero a un acercamiento a toda la música tradicional de distintas partes del mundo.

En México, por ejemplo, hace quince años decir “me gustan los Tigres del Norte” frente a los amigos era un acto de valentía. No tan lejos, hoy muchos adoran a Calle 13, pero en su primer aparición en el Vive Latino, algunos de los que hoy se dicen “fans de hueso colorado” aplaudieron que los bajaran del escenario con un Golden Shower al ritmo del Atrévetete. ¿Está mal cambiar de opinión? Para nada, somos humanos (algunos otros, borregos).

Pero hubo quienes antes de que lo popular fuese una moda en este continente, estaban ya enamorados de los ritmos latinos. Uno de ellos es el alemán Uwe Schmidt, mejor conocido como Señor Coconut o Atom Heart. Si ustedes son fans de sacarle brillo a la duela con los zapatos, este hombre es un básico que deben escuchar.

Seguramente la primera referencia que viene a sus mentes al pensar en música alemana es música electrónica. Por allá de 1996 lo más sonado de la época era el dance europeo, que ya no aportaba nada al corazoncito bailador de Schmidt; fue entonces cuando decidió tomar su maleta y mudarse a Santiago de Chile para explorar, desde su origen, la música latina. Ahí nace Señor Coconut:

Pero si creen que nuestro querido Uwe se olvidó por completo de su país natal, se equivocan. En el 2000 lanzó el disco El Baile Alemán, donde interpreta clásicos de Kraftwerk con ritmos e instrumentación latina. El proyecto fue pensado como un homenaje y parodia, que al final resultó ser un excelente disco. Nada más escuchen esta versión Cha-Cha-Chá de Showroom Dummies, del disco Trans Europe Express, de Kraftwerk, y dense un quemón.

Ya para despedirme les dejó un viejo favorito de muchos, en una versión bastante suave que me trajo mucha nostalgia y buenos recuerdos; así que la presentaré como hace años en la Radio: una canción original de 1972, que se convertiría en la carta de presentación de Deep Purple; en la interpretación de un alemán que lleva a América Latina corriendo por sus venas: escuchemos a Señor Coconut And His Orchestra con Smoke in the Water.

PD Les comparto también un remix de esta canción que encontré en Spotify bien suave, dando click aquí pueden escuchar.

 

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