Por Victor Hugo Pérez Cruz.

El 5 de noviembre de 1948 arribó a este mundo Charles Edward Bradley “The Screaming Eagle of Soul”, el músico que llegó demasiado tarde y que partió muy pronto. La increíble voz que sobrevivió en las calles siendo imitador de James Brown y que debutó bajo la discográfica Daptone Records a los 63 años. Su trayectoria artística fue fugaz, en cinco años solamente nos dejó tres discos y uno póstumo con cortes que no se incluyeron los otros álbumes.

Él es una de las muestras de lo difícil que puede ser la vida; a sus 14 años huyó de su hogar por los constantes maltratos que sufría, su nueva casa fueron los fríos metros de Nueva York en donde tenía que dormir. Años después regresó con su madre y fue ahí donde tuvo su primer acercamiento con la muerte, al tener una reacción alérgica a la penicilina, ése fue el momento en que gracias a su hermano se replantearía su vida; su destino era estar sobre un escenario. Tiempo después de manera trágica su hermano fue asesinado por su propio sobrino. Tocando fondo lo único que se puede hacer es ir hacia arriba.

Charles nunca se rindió y un día fue descubierto por Daptone Records, un sello que le estaba regresando la vida al soul/funk. Su álbum debut No Time For Dreaming salió en 2011, una pequeña recompensa luego de una vida de sufrimiento. Desde la primera escucha puedes comprender su vida, sabes que lo que está haciendo sale directamente de su corazón y qué trata de transmitirte su dolor en las canciones.

Al salir su segundo disco, Victim of Love en 2013 confirmó nuevamente su calidad, recorrió todo el mundo y al fin estaba viviendo su sueño. Fue en 2016 mientras trabajaba en su siguiente disco Changes, llamado así por el cover sublime de la canción de Black Sabbath del mismo nombre, que la vida lo volvería a golpear, su madre murió y en otoño de ese mismo año lo diagnosticaron con cáncer. Aún con esto nunca dejó de hacer presentaciones porque después de tanto drama, tenía claro que el público era lo único que le recordaba lo bello que era vivir. Finalmente perdería la batalla el 23 de septiembre de 2017.

Charles nunca hubiera sido lo que fue sin el camino doloroso que tuvo. Todos esos momentos de dolor se incubaron para salir en el momento adecuado a través de su voz para todos aquellos afortunados que hemos escuchado una de sus canciones porque a veces, no muchas, los sueños pueden llegar a cumplirse.

Comentarios

Comentarios