Por: Marco Patiño

Desde que abrió sus puertas, el Museo Mexicano del Diseño, ha sido un espacio para la divulgación del diseño hecho en México. Durante junio y julio del 2019 se presenta la exposición Block Rockin´ Beasts, una asombrosa y divertida colaboración que surge a partir de las ilustraciones de monstruos creadas por el diseñador Christian Michel y que encuentra su punto cumbre con la realización de esculturas en tela hechas con la destreza de Omar Gad “Piti Piti”, quien interpreta a diez de los sesenta personajes que nacieron desde la imaginación de Christian. Tuvimos la oportunidad de conversar con ambos sobre esta exposición:

 

¿Cómo surge el proyecto Block Rockin´ Beasts?

Christian: Surgió de un hartazgo personal. Mucho de mi trabajo como diseñador comercial me empezaba a resultar aburrido y se alejaba del diseño de personajes. Algunos clientes como José Cuervo o Farmacias del Ahorro no permitirían el uso de personajes dentro de su publicidad simplemente por temas legales. Entonces, llegó un momento en el que me sentía bloqueado, cansado de lo mismo. Mi esposa notó que ya estaba generando, literal, un monstruo dentro de mí y me sugirió retomar el dibujo, algo que disfrutaba mucho hacer. Llevaba sin dibujar cerca de ocho años.

Conozco a Omar durante una entrevista en un podcast y ahí me platicó de un proyecto donde deseaba reproducir piezas de diferentes ilustradores mexicanos. Me seleccionó como parte de esas piezas y en un punto le sugiero que se enfoque a mis personajes y fue así es como comenzamos la etapa de hacer las esculturas textiles.

 

¿Por qué monstruos y por qué motos?

C: Estoy obsesionado con la cultura biker, no porque ande en motocicleta, sino por su amplitud de significado visual. Todos los parches, las banderas me han atraído mucho desde que veía a los bikers por los freeways en Estados Unidos. Para evitar cualquier connotación negativa de esta cultura, utilicé bicis en lugar de motos. Creo que la bicicleta es el juguete más importante para un niño.

Decidí el tema de los monstruos porque es el personaje ideal con el que evitas que un adulto te diga cómo debe ser, de qué color, cuántos ojos debe de tener, cómo tienen que ser sus dientes. Los niños disfrutan dibujar mucho monstruos porque nadie les dice cómo deben hacerlo. Lo veo con mis niños y por eso decidí crear monstruos. Finalmente en la exposición encontrarás ciertos animales, bestias, reptiles, insectos pero que tienen un ligero twist.

 

Existen prejuicios alrededor de la relación que existe entre el diseño y el arte. Esta exposición rompe rotundamente con la idea del diseño como simple medio para resolver problemas de comunicación gráfica.

C: Hace rato Omar decía que la obra hecha con peluche ya rebasaba su primer carácter archi comercial; que ya se rompió con ese paradigma y que hoy el plush, la escultura del muñeco de peluche, ya puede convertirse en una pieza de arte total.

 

Pero al mismo tiempo sigue siendo comercializable y ciertamente accesible. La teoría del diseño de autor que empezó en los años noventa señala la posibilidad de que el diseñador genere obra sin un cliente de por medio. En Block Rockin´Beasts esta posibilidad aparece de manera natural…

C: No queríamos que fuera algo pretencioso sino que fuera divertido y digerible. Qué fuera una obra que te invitara a descubrir detalles chistosos y no fórmulas para tratar de descifrarla. Qué te hiciera reír.

 

En efecto es muy accesible la propuesta y me da la impresión de que todo el público, además de los niños, pueden responder a esta idea.

C: Sí, con los niños es evidente que lo logras pero quería generar ese gancho con los adultos en el sentido de que encontraran cosas que en su juventud o en su niñez les hacían o les gustaban. Por eso que puedes encontrar referencias a personajes de caricaturas y de películas, desde Skeletor a Batman, pasando por las Tortugas Ninja. Es como un collage de muchas cosas que ayudan a sacar al niño que llevamos dentro.

Omar, ¿Cómo fue tu experiencia en este proyecto?

Omar: Fue de total libertad. Chris no sólo me dio los personajes increíbles sino la oportunidad de hacerlos así a mi gusto, con los materiales y tamaño que yo quería y hacer así una interpretación libre de la ilustración. Lo que a mí me transmitía, era lo que yo quería también que la gente sintiera al ver estas esculturas, que las viera como si estuvieran vivas pero que a la vez las consideraran como amigos desde el primer momento en que las ven.

 

Cuando hacemos un diseño o cualquier obra hay cierta empatía o cariño por lo que haces y yo creo que cuando esa obra son personajes existe un amor que raya en lo paternal.

Chris: ¡Queremos a todas!

 

¿Así sucede?

C: Sí y más cuando ya están físicamente y en formato tridimensional. Haberlas llevado a ese mundo es lo que te hace decir: ¡Me lo tengo que llevar! Porque si le tengo mucho cariño a todas las que ves en la pared pero ya tenerlo al lado, ya verlo, sentirlo, ocupar ese espacio es padrísimo.

O: De hecho es muy curioso y podría parecer una tontería pero cuando estaban las figuras en el taller no tenían pupilas o de hecho casi no tenían ojos, esos se los puse hasta el último momento porque no quería que estuvieran vivos y que estuvieran allí emplayados. Cobraron vida en el último momento.

 

Como ese último punto blanco en el ojo que es el brillo que le da la vida al retrato en una pintura…

O: Exacto, no los quería ver allí estáticos, amontonados en el taller, apretujados unos con otros. Esperaba a que tuvieran su propio espacio y me esperé hasta el último momento para ponerles los ojos. Puede sonar a algo simple pero para mí significaba mucho.

¿Qué opinan de la respuesta de los visitantes a la exposición?

C: El hecho de estar aquí en el Museo Mexicano del Diseño ya es un éxito para nosotros. Estamos encantados de haber obtenido el espacio, lo demás es secundario. Nos encanta que lo estén disfrutando tanto. No esperaba que fuera a tener esta respuesta.

 

El espacio también aporta lo suyo. Las paredes del MUMEDI envueltas de historia y ahora acogiendo a un proyecto mexicano, joven, vivo, colorido y actual genera un contraste magnífico.

C: Creo que no lo hubiéramos logrado en otra galería. Este es un museo y tiene una onda diferente. Siempre supimos que el MUMEDI era el lugar ideal para esta exposición. Las galerías suelen ser cubos blancos y vacíos. Aquí la obra interactúa con piezas de metal con un fondo de ladrillo y con piedras que están salidas en un lugar donde no deberían estar. Eso le dio otro estilo a la exposición.

 

¡Fíjense, qué historia! En uno de los lugares donde durmió Hernán Cortés y de pronto…

C: …aparezcan monstruos andando en bicicleta.

¿Cuánto duro el proceso de creación de las esculturas de tela?

O: Duró tres años a partir de que acordamos de qué se daría la exposición. Fuimos desarrollando un lenguaje porque trabajar conmigo es complejo, porque mis avances son cartones que son los que forman el patronaje y entonces no se ve nada hasta que casi llega la fecha de entrega. Intenté enviarle lo más que podía, pero Cristian nunca me exigió avances, fue muy tolerante.

C:.De mi lado fue una experiencia increíble porque de Omar siempre recibí sorpresas sensacionales, me encantó todo lo que hizo. A consecuencia de mi hartazgo producto de la manera de trabajar, entendí de lo frustrante que puede ser que alguien te esté preguntando con insistencia: ¿Cómo vas? ¿Cuándo estará listo? Entendí desde el principio que Omar sabía lo que hacía y deje que trabajara a su tiempo. Disfruté mucho el proceso. La libertad arrojó resultados increíbles.

 

¿Cómo surge la idea de incluir una área para que los niños dibujen su propio monstruo?

C: Cuando empecé mi carrera como diseñador nunca pensé en hacer cosas para niños pero cuando tuve a mis hijos noté que no había mucha oferta adecuada para ellos. Como dicen por ahí “si no hay algo, créalo”, y esa fue la premisa de esta exposición. Por una parte me gustaría convencer a los padres para que dejen a los niños seguir creando y que los niños crean en sus dibujos, en que sus personajes pueden llegar a exponerse en un museo.

Sobre la parte interactiva, generamos una área donde los niños no sólo pueden tocar a los cinco cubos gigantes de tela sino que pueden jugar con ellos, cambiar la cabeza, el cuerpo y hacer sus propias creaciones. ¡Los niños lo están disfrutando mucho! En la parte de arriba existe una área donde llegas después de recorrer la exposición y sales con ganas de hacer tu propio monstruo y existe una zona de dibujo donde, sin importar tu edad o habilidad, puedes crearlo.

 

¿Nos pueden platicar sobre la parte de la exposición donde se hizo una convocatoria para trabajar sobre unas señales de bici?

C: Sabemos que exponer obra es súper complicado. Entonces el tener una oportunidad de exponer en el Museo Mexicano del Diseño era muy importante. Compartir con los niños los dibujos; compartir con los papás las esculturas y este rollo de crear pero también compartir con otros artistas el espacio es muy importante. Generar este lugar para que otros expusieran; seleccioné treinta y cinco artistas conocidos, por ejemplo Diana Peredo, Iván Mallorquín y el profe James de Pictoline, “Peligro Pérez” que hace ilustración digital, Nuria Melendez entre otros.

También se abrió una área en la página de internet invitando a creadores a que mandaran su idea, su portafolio y de allí escogí cinco. Una de las condiciones era que nunca hubieran expuesto antes y que no los conociera. Así seleccioné a estos cinco artistas.

De mi etapa de maestro seleccioné otros cinco que ya fueran alumnos míos o compañeros de la universidad pero que tuvieran como característica que no ilustraran al día de hoy, o sea que estuvieran haciendo otra cosa completamente diferente con la finalidad de demostrarles que pueden volver a retomar eso que hacían muy bien.

Por último invité a la Fundación Amigos Caleidoscopio que es una asociación dedicada a trabajar con niños y adultos con discapacidad y que utilizan el arte como medio de inclusión para estar con otras personas; pero me di cuenta que siempre exponían en los mismos lugares entre ellos o su escuela y pues ¿cuál inclusión? Había inclusión con sus papás pero no con otros artistas entonces abrí este espacio para que tres de ellos intervinieran estas señales de tránsito y pues ahí están exponiendo.

Todas estas piezas se subastarán vía la cuenta de instagram de @riders_beware y con lo que se obtenga de esta subasta se comprarán bicicletas a niños de bajos recursos.

 

¿Qué van a hacer después de que termine la exposición en MUMEDI?

C: Nos gustaría moverla a Guadalajara, Monterrey y pasarla a Estados Unidos . Lo que me encantaría y seguramente a Omar también es que esta Bloc Rockin´Beasts se presentara en Pictoplasma en Berlin porque ahí surgió la primera figura que expuse hace tres años.

 

¿Quisieran añadir algo?

C: Que dejemos que los niños creen; dibujen, que no dejen de dibujar y que los impulsemos; que tengan siempre una área donde dibujar, un escritorio lleno de hojas, de plumones y que no se los recojan, déjenlos, ese es el lugar ideal para crear. Cuando tú limpias un escritorio es volver a comenzar; déjenlo y que sea un espacio para crear.

 

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