Bixiga 70

III

Glitterbeat, 2015

Una y otra vez se pone a prueba el poder de la música y sus efectos sobre las personas. El arte de los sonidos y los silencios puede influir de manera decisiva en el estado de ánimo del escucha. En ese sentido, es impresionante el poder del afro-beat, ese universo sonoro que como género encumbrara Fela Kuti (1938-1997) combinando sonidos occidentales con el legado de África. Acá el jazz más accesible se combinó con ritmos endémicos de la costa oeste del continente.

Hoy se dice que el legendario músico tiene más continuadores de su legado que su número de esposas –que también fue inmenso-. El afro-beat se ha expandido por doquier y tiene representantes prácticamente en todos los continentes, como en el caso de esta agrupación brasileña conformada por 10 miembros y que procede de Sao Paulo. La calidad interpretativa de la banda les ha traído un gran reconocimiento internacional en una escena que es tan competitiva por el virtuosismo que requiere (no cualquiera toca afro-beat).

Se trata de una música candente, exótica, vibrante… de largos pasajes instrumentales y con espacio para extensos solos exuberantes. El asunto es que puede hacerse predecible y sus continuadores tienen que asumir el reto de oxigenarlo. El combo paulista ha recurrido a una buena dosis de funk y algunos chispazos de ritmos afroantillanos como la cumbia.

La duración de sus piezas ameritaron que se concentraran en 9 tomas rebosantes de energía y que emocionan de manera inmediata a la audiencia. Aquí no hay falla, desde la inicial “Ventania” al cierre con “7 pancadas”. Percusiones furiosas, sexys punteos de guitarras y una sección de metales en pleno delirio nos llevan a instantes de completo paroxismo. Allá ustedes si se pierden este manjar.

Gabriel Rodríguez Liceaga

Perros sin Nombre

Abismos Casa Editorial, 2015

Juan Nicolás Becerra

Que acierto tan notable que la Casa Editorial Abismos edite este libro, que fue distinguido con el Premio Bellas Artes de cuento San Luis Potosí en 2012, dado que los lectores agradecerán leer estas historias tan bien elaboradas y con unos tremendos finales que no decepcionarán. A la mejor usanza del lenguaje cotidiano mexicano, este trabajo goza de ironía, rebeldía, humor y muchas célebres y originales frases.

Relatos que se leen de una sentada por la precisa narrativa que se refleja en un sarcasmo imperdible donde conviven los personajes de estas 9 historias. Por citar algunos de los personajes que conforman estas historias, está el filósofo de basurero que cita proverbios clásicos a la menor provocación, el mexicano macho que celebra con flatulencias sus aciertos y que tiene como amante a su comadre; otro más golpea a la menor provocación cuando le dicen Pompín -en alusión a Pompín Iglesias- apodo que cínicamente le pone su mejor amigo -la historia del Brian es genial-.

En una reciente entrevista el autor comentó: “Dicen mis amigos que la única forma que tengo de huir de lo que me duele es burlándome. Cada uno de los temas tratados en este libro son heridas abiertas a las que le pongo un curita de Hello Kitty. Es doloroso pero chistosísimo”.

Cuentos que abordan el contexto habitual de nuestra sociedad que le darán picazón y reflexión a quien tome el libro en sus manos en torno a que muchas veces nos ponemos muy solemnes y azotados con los asuntos triviales y pasajeros de la cotidianidad.

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