Iceberg negro

(fragmentos)

Nieve. Muerta y negra nieve mordiendo los espejos, las agujas de añosos relojes en las plazas y su grieta oxidada y mortal. Luz yerta y su lengua lunar y fugitiva lamiendo los bueyes y campanas, la maculada sombra de los libros, las páginas tatuadas por el polvo en las estanterías de ocultos regimientos. Y la nieve, la muerta y negra nieve mordiendo el álgebra del corazón y su misterio.

Ardido en la blancura de la nieve, yace mi corazón envenenado por el frío. Del yelo y su cristal con que nos muerde ha sido herida esta palabra, trono de sombra entre relámpagos de alcohol. Enciendo la sangre de mi lengua y escupo insomnes ángeles y pájaros sin voz: tirita un petirrojo tras fogatas de yerba que, ya muerta, da nombre y memoria a la derrota. Vencido ya por las negras banderas del invierno, camino hacia la muerte: silbo silencio.

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Balam Rodrigo (Villa de Comaltitlán, Chiapas, 1974). Autor de 17 libros de poesía, entre otros: Libro de sal (2013), Desmemoria del rey sonámbulo (2015), El órgano inextirpable del sueño (Guatemala, 2015), El corazón es una jaula de relámpagos (España, 2015), Oficios del neólogo (Chile, 2015) y Iceberg negro (Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines 2014, en prensa). Miembro del SNCA.

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